Asimismo, subrayó la necesidad de preservar la honorabilidad de los funcionarios consulares, destacando que todos son de carrera y que cumplieron sus tareas en condiciones complejas, con jornadas extraordinarias y bajo los procedimientos establecidos por la normativa electoral.
La Cancillería también aclaró el rol que cumple en el proceso electoral en el exterior, enfatizando que su función se limita a la organización y apoyo logístico, en coordinación con los organismos electorales. Dejó en claro que tareas clave como la calificación de actas, el cómputo de votos, la resolución de impugnaciones y la proclamación de resultados no forman parte de sus competencias.
Respecto al procedimiento, explicó que una vez concluida la votación, los resultados son registrados en actas debidamente lacradas para garantizar su inviolabilidad. Estas actas son copiadas por los personeros de las organizaciones políticas y los resultados son publicados en los locales consulares para su verificación pública.













