La Corte Suprema de Estados Unidos volvió a convertirse en un obstáculo para la agenda migratoria del presidente Donald Trump al rechazar la orden ejecutiva que buscaba restringir la ciudadanía automática por nacimiento para los hijos de inmigrantes en situación irregular o con permanencia temporal en el país.
Con una votación de seis jueces contra tres, el máximo tribunal mantuvo vigente la interpretación histórica de la Decimocuarta Enmienda, frustrando una de las iniciativas más importantes impulsadas por Trump para reformar el sistema migratorio estadounidense.
La Corte Suprema volvió a frenar una medida de Trump
El fallo supone un nuevo revés judicial para la administración republicana, que había defendido la necesidad de limitar el acceso automático a la ciudadanía para quienes nacieran de padres sin residencia permanente en Estados Unidos.
La mayoría del tribunal sostuvo que la interpretación tradicional de la Decimocuarta Enmienda continúa plenamente vigente, preservando el principio según el cual la mayoría de las personas nacidas en territorio estadounidense adquieren automáticamente la ciudadanía.
El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, escribió en el dictamen mayoritario:
"La ciudadanía, tanto antes como ahora, era el derecho a tener derechos. Los redactores de la Decimocuarta Enmienda ampliaron esa promesa a toda persona nacida libre en esta tierra. Hoy mantenemos esa promesa".
Qué proponía la orden ejecutiva de Trump
La medida había sido firmada por Donald Trump el 20 de enero de 2025, durante su primer día de regreso a la Casa Blanca.
Hijos de estudiantes extranjeros.
Hijos de trabajadores con visas temporales.
Personas con presencia legal pero sin residencia permanente.
De haber entrado en vigor, la medida habría afectado aproximadamente a 250.000 nacimientos por año, según estimaciones presentadas durante el proceso judicial.
El debate sobre la Decimocuarta Enmienda
La discusión se centró en el alcance de la cláusula de ciudadanía incluida en la Decimocuarta Enmienda, aprobada en 1868 tras la Guerra Civil.
La administración Trump sostenía que la expresión "sujetas a su jurisdicción" debía interpretarse de forma más restrictiva, limitando la ciudadanía únicamente a los hijos de personas con residencia legal permanente.
Sin embargo, la mayoría de la Corte reafirmó la jurisprudencia consolidada desde finales del siglo XIX, especialmente el precedente del caso United States v. Wong Kim Ark (1898), que estableció que el nacimiento en territorio estadounidense basta para adquirir la ciudadanía, salvo excepciones muy específicas como los hijos de diplomáticos extranjeros.
Otro obstáculo judicial para la agenda migratoria
El fallo representa otro ejemplo de cómo la Corte Suprema volvió a limitar el alcance de una política clave impulsada por Donald Trump, dejando sin efecto una de las reformas migratorias más ambiciosas de su segundo mandato.
La orden ejecutiva nunca llegó a aplicarse, ya que fue suspendida por tribunales federales apenas fue firmada y permaneció bloqueada durante todo el proceso judicial.
Con esta resolución, la ciudadanía por nacimiento continúa plenamente vigente en Estados Unidos, manteniendo un criterio que ha formado parte del ordenamiento constitucional estadounidense durante más de un siglo y cerrando, al menos por ahora, la posibilidad de modificarlo mediante una orden ejecutiva presidencial.