El mundo del fútbol observa con asombro cómo las figuras que hoy representan a las potencias europeas, como es el caso del africano, nacionalizado francés Michael Olise, parecen vivir al margen de la moral y las leyes de las naciones que les dan cobijo. Mientras el Real Madrid y Florentino Pérez barajan pagar cifras astronómicas por el extremo del Bayern Munich, valorado en 170 millones de euros, la justicia alemana pone el foco en la irresponsabilidad de un jugador que ha optado por el desamparo filial antes que por el honor.
La situación es alarmante: una mujer alemana de 34 años y origen marroquí, Fatima Zaunbrecher, ha denunciado formalmente al futbolista por el abandono de su hija y el incumplimiento sistemático de la manutención.
Michael Olise
La relación, que se extendió por casi dos años tras conocerse por Instagram en 2022 —cuando el jugador militaba en el Crystal Palace—, terminó abruptamente bajo sospechas de infidelidad por parte de Michael Olise.
Apenas dos semanas después de la ruptura, la mujer descubrió su embarazo, iniciando un calvario legal que el futbolista intentó evadir hasta que la ciencia dictó sentencia.
En Múnich, una prueba de ADN confirmó de manera irrefutable que Michael Olise es el padre biológico de la menor, Aaliyah Noor, nacida en 2023 y que actualmente tiene 20 meses de edad.
Ante la contundencia de los resultados, un juez ordenó que el jugador reconociera legalmente a la niña, pero el papel no ha garantizado el afecto ni el sustento.
Según las declaraciones de la madre, el deportista jamás ha visitado a la niña ni ha mantenido contacto directo con ella, delegando todo en sus representantes legales.
La disputa económica es un fiel reflejo de la mezquindad que rodea al entorno del jugador. Fatima Zaunbrecher reclama una manutención de 60.000 euros para garantizar el bienestar de la menor.
Olise vistiendo ropa de lujo
En contraste, los representantes de Michael Olise ofrecieron inicialmente la irrisoria cifra de 836 euros mensuales, que luego elevaron a 2.000 euros, montos que la madre calificó de “ridículos” dada la capacidad económica del padre.Lo más grave es que, según la denuncia, ninguna de estas cifras se ha pagado hasta el momento.
La indignación de la madre quedó plasmada en una desgarradora cita para el diario Bild: “Me destroza ver la crueldad con la que alguien puede tratar a su propia hija. Ni siquiera me habla y simplemente envía a sus abogados”.
A este panorama de desidia familiar se suma la inestabilidad residencial del jugador. Michael Olise se ha visto obligado a buscar una nueva vivienda en Alemania tras la decisión de Jérôme Boateng, propietario de su actual residencia de lujo en Grünwald, de vender la propiedad por 11,5 millones de euros.
En medio de rumores que lo sitúan en el Real Madrid bajo las órdenes de José Mourinho, el futbolista parece más preocupado por su próximo contrato millonario que por cumplir con la manutención y el reconocimiento afectivo de su propia sangre en la ciudad que lo hospeda.