El Kremlin reforzó la seguridad en la capital durante el Día de la Victoria mientras Ucrania intensificó ataques con drones y Putin mostró un desfile militar más reducido que en años anteriores.
Las celebraciones del Día de la Victoria en Rusia estuvieron marcadas este año por un clima de tensión e incertidumbre en Moscú. Mientras el Kremlin organizaba el tradicional desfile militar del 9 de mayo, las autoridades rusas enfrentaron ataques con drones, interrupciones en las comunicaciones móviles y fuertes medidas de seguridad en distintos puntos de la capital.
Según medios rusos y reportes oficiales, durante las horas previas al desfile se registraron múltiples alertas aéreas y restricciones temporales en el funcionamiento de redes celulares e internet móvil. Las autoridades justificaron las medidas como parte de un operativo de seguridad destinado a evitar posibles ataques ucranianos con drones sobre Moscú.
Soldados rusos en el desfile del Día de la Victoria
La situación reflejó cómo la guerra en Ucrania comenzó a impactar directamente sobre la vida cotidiana en territorio ruso. Durante los últimos meses, Ucrania incrementó notablemente sus operaciones con drones de largo alcance contra objetivos militares y logísticos dentro de Rusia, incluyendo ataques cercanos a Moscú y otras ciudades importantes.
En paralelo, el desfile militar realizado en la Plaza Roja mostró un despliegue considerablemente más reducido que en años anteriores. Esto se debe a la menor presencia de blindados y equipamiento pesado en comparación con celebraciones previas al inicio de la invasión a Ucrania.
Además, el evento volvió a evidenciar el creciente aislamiento internacional del Kremlin. A diferencia de otros años, la mayoría de los líderes occidentales estuvo ausente y la lista de invitados extranjeros fue mucho más limitada. Entre los principales asistentes estuvieron representantes de Bielorrusia, China, Venezuela y algunos países aliados de Moscú.
El propio Vladimir Putin utilizó su discurso en la Plaza Roja para defender la ofensiva militar en Ucrania y acusar nuevamente a Occidente de intentar debilitar a Rusia. El mandatario sostuvo que las fuerzas rusas continúan luchando “por la seguridad y el futuro” del país.
Soldados ucranianos preparando un dron militar
Mientras tanto, Ucrania denunció que Rusia incumplió la tregua temporal anunciada por Moscú para las celebraciones del 9 de mayo. El presidente Volodimir Zelensky afirmó que las fuerzas rusas mantuvieron bombardeos y operaciones militares pese al supuesto cese del fuego.
La combinación de ataques con drones, medidas de emergencia y un despliegue militar más limitado dejó una imagen distinta a la de los tradicionales desfiles del Día de la Victoria. En lugar de proyectar una sensación de estabilidad y poder, las celebraciones reflejaron el impacto creciente de la guerra sobre Rusia y el clima de tensión que atraviesa actualmente Moscú.