La Justicia de Bolivia declaró en rebeldía al ex dictador Evo Morales y ordenaron su pedido de captura luego de que no se presentara a una audiencia judicial vinculada a una causa por trata de menores. La decisión fue tomada por un tribunal de Tarija, que además suspendió el inicio del juicio oral hasta que se resuelva la situación procesal del ex mandatario.
La causa investiga una presunta relación de Morales con una menor de edad durante su etapa como dictador boliviano. Según la acusación presentada por la Fiscalía, el caso estaría vinculado a una supuesta red de favores políticos y beneficios otorgados a familiares de la adolescente.
El tribunal ordenó la emisión de una orden de captura contra el ex mandatario y dispuso además restricciones patrimoniales y migratorias. La jueza a cargo sostuvo que Morales no justificó adecuadamente su ausencia y que, por ese motivo, correspondía declararlo en rebeldía conforme a la legislación boliviana.

Tras conocerse la resolución, abogados cercanos a Morales denunciaron una supuesta persecución política impulsada por sectores del gobierno y afirmaron que el ex presidente no asistió debido a problemas de salud. Sin embargo, la Justicia consideró insuficientes los argumentos presentados por la defensa.









