El presidente colombiano aseguró que no habrá tolerancia con la corrupción y ordenó extremar los controles sobre los recursos destinados a las víctimas del sismo del 10 de agosto.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, lanzó una contundente advertencia contra quienes intenten apropiarse o desviar recursos destinados a los damnificados por el terremoto que golpeó al país el pasado 10 de agosto.
Durante su primera alocución presidencial, el mandatario aseguró que su Gobierno no permitirá irregularidades en la administración de las ayudas humanitarias y de los fondos públicos destinados a atender la emergencia. “El que se atreva a tocar un peso de eso, se las verá conmigo directamente”, afirmó.
El presidente Javier Milei junto a Abelardo de la Espriella
De la Espriella agregó que cualquier persona que utilice indebidamente dinero público será castigada con severidad, y pidió a quienes participan en la distribución de los recursos abstenerse de cometer actos de corrupción.
La advertencia se produce mientras el Gobierno organiza un amplio programa de asistencia y reconstrucción para las zonas afectadas por el terremoto. El balance presentado por el Ejecutivo contabiliza 289 fallecidos, 4.187 heridos y 143 desaparecidos, además de 120.328 familias afectadas. El desastre alcanzó a unos 450 municipios de 15 departamentos.
El Gobierno también informó que 26.945 viviendas fueron destruidas y otras 127.557 resultaron averiadas. Además, se registraron daños en 285 centros de salud y 2.838 establecimientos educativos, lo que incrementó considerablemente las necesidades de asistencia y reconstrucción.
El presidente anunció que la reconstrucción será articulada mediante el denominado Plan Milagro de Reconstrucción, que contempla subsidios de arrendamiento, alivios en servicios públicos y programas para construir nuevas viviendas y mejorar las que puedan ser recuperadas.
De la Espriella también anticipó la creación del Fondo Milagro, inspirado en el mecanismo utilizado después del terremoto del Eje Cafetero de 1999. El objetivo será centralizar y organizar los recursos destinados a la reconstrucción.
Colombianos en los escombros causados por el terremoto
El mandatario sostuvo que la magnitud de los daños exige una administración especialmente rigurosa de los fondos. Una primera estimación sitúa las pérdidas materiales en aproximadamente 30 billones de pesos colombianos, aunque la cifra todavía podría modificarse a medida que avance el relevamiento de las zonas afectadas.
De esta manera, el Gobierno busca combinar la asistencia inmediata a las víctimas con un estricto control de los recursos públicos y privados destinados a la reconstrucción, mientras continúan las tareas de recuperación tras uno de los terremotos más graves registrados recientemente en Colombia.