El tiempo y la rigurosa realidad de los datos duros terminaron por darle la razón de manera indiscutible al presidente de la Nación, Javier Milei. Durante una recordada entrevista televisiva en el año 2025, vistiendo su emblemático mameluco de YPF en el canal de streaming Carajo y acompañado por el comunicador Daniel “Gordo Dan” Parisini, el mandatario lanzó un pronóstico que la oposición tildó de imposible.
En aquella oportunidad, Javier Milei aseguró con absoluta firmeza que “para mitad del año que viene o en el mes de agosto, la inflación va a pasar a ser de 0 'coma algo'” y vaticinó que “seguro va a empezar con 0”, una meta histórica que hoy no solo se cumple, sino que se ha alcanzado de manera anticipada.
La precisión científica de esta proyección no fue producto del azar, sino de una comprensión profunda de las leyes de la economía que la gestión libertaria aplica sin vacilar. En esa misma transmisión, el jefe de Estado explicó detalladamente que la política monetaria opera con rezagos temporales, tradicionalmente estimados entre 18 y 24 meses.
Sin embargo, sustentándose en una reciente tesis doctoral del académico Enrique Neder—discípulo de un economista amigo de la casa que dicta teoría monetaria—, Javier Milei demostró que para el caso argentino el rezago de la emisión monetaria es de exactamente 26 meses.
Bajo esta premisa técnica, predijo con total convicción: “Para mediados de 2026 o agosto, la inflación va a converger a cero coma y algo. Digo, seguro”.
El colapso de la inflación mayorista no solo cumplió la profecía presidencial, sino que pulverizó los plazos previstos, demostrando la inusitada velocidad de la desintegración del “riesgo kuka”.
La titánica tarea de saneamiento llevada a cabo por el Gobierno—enfocada en eliminar el sobrante monetario heredado, barrer con los nefastos controles de precios y desarmar el cepo de control de capitales—permitió adelantar la convergencia.
El milagro ocurrió un mes antes de lo esperado: en julio de 2026, la inflación mayorista quebró definitivamente la barrera del 1% para ubicarse en un espectacular e inédito 0,8%, comenzando oficialmente con la cifra cero tal como el Presidente lo había anticipado.

De acuerdo con el informe oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró una variación mensual de apenas el 0,8% en julio de 2026.
Este brillante registro iguala la cifra del mes anterior, consolidando un sólido escalón de estabilidad macroeconómica en el sector mayorista y asentando la tendencia de variaciones mensuales en un dígito sumamente bajo.
Con este dato, la inflación acumulada en lo que va del año alcanza un exiguo 16,6%, otorgando un holgado margen de maniobra fiscal al Gobierno para cumplir holgadamente sus metas presupuestarias, mientras que la comparación interanual con respecto a julio de 2025 retrocedió hasta ubicarse en el 31,1%.
El rotundo éxito de las políticas de libre mercado fue celebrado con fervor en redes sociales. A través de su cuenta oficial en la plataforma X, el presidente Javier Milei exclamó con orgullo: “Y al final julio empezó con cero... Inflación mayorista = 0,8%. Ciao!”.











