El asentamiento formado tras la llegada masiva de unmigrantes a la ciudad ya cuenta con refugios precarios y espacios organizados por sus propios residentes, entre ellos un pequeño lugar de oración construido con envases y cartones.
La playa de El Trampolín, en Ceuta, se ha convertido en un asentamiento improvisado donde permanecen cientos de migrantes que no han podido ser trasladados a otros centros de acogida. Tras varias semanas en el lugar, los propios inmigrantes ilegales comenzaron a organizar distintos espacios y actividades para afrontar su permanencia en la zona.
Entre las estructuras levantadas en el asentamiento se encuentra una pequeña mezquita improvisada, construida con materiales reciclados, principalmente cartones, envases de leche y botellas. El espacio es utilizado por los migrantes musulmanes para realizar sus oraciones diarias. Fotografías publicadas desde la playa muestran a personas rezando dentro de esta estructura rudimentaria.
Inmigrantes ilegales en Ceuta
La construcción forma parte de un proceso de organización espontánea que se ha desarrollado en El Trampolín. Los migrantes también han levantado refugios utilizando cartones y palmas, mientras las autoridades locales intentan mantener tareas de limpieza y mantenimiento del lugar.
El asentamiento está compuesto principalmente por hombres procedentes del África subsahariana, aunque también permanecen allí personas provenientes de Argelia, Marruecos y Túnez. La falta de espacio en los dispositivos de acogida llevó a muchos de ellos a permanecer durante días y semanas en la playa.
La situación se desarrolla en el contexto de la invasión migratoria que comenzó a finales de julio, cuando decenas de miles de personas intentaron atravesar la frontera entre Marruecos y Ceuta. Aunque la mayoría regresó a territorio marroquí, miles permanecieron en la ciudad autónoma y algunos terminaron instalándose temporalmente en espacios públicos.
Inmigrantes ilegales entrando a Ceuta
Ante la presión sobre el sistema de acogida, el Gobierno español de Pedro Sánchez anunció la habilitación de 1.500 plazas temporales distribuidas en cuatro nuevos espacios de la ciudad a pesar de las criticas sobre albergar más inmigrantes ilegales en el país. Mientras esas instalaciones comienzan a funcionar, El Trampolín continúa albergando a migrantes que esperan una solución para su situación administrativa.
La aparición de la mezquita improvisada evidencia cómo el asentamiento de inmigrantes ilegales pretende traer el islam a cualquier lugar que va, además de que esta oleada de inmigrantes ilegales planea resguardarse en las playas de Ceuta a pesar de que la población local pide su expulsión.