La revolución económica liderada por el gobierno de Javier Milei en la República Argentina ha alcanzado un nuevo hito histórico en su batalla contra el flagelo inflacionario heredado. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró una variación mensual de apenas el 0,8% en julio de 2026.
Este monumental logro no solo consolida la tendencia de variaciones mensuales de un solo dígito bajo, sino que además perforó la barrera del 1%. Esta espectacular cifra del 0,8% representa una notable desaceleración de 0,3 puntos porcentuales respecto a la medición del mes anterior, o bien consolida un escalón de estabilidad absoluta igualando el índice de junio.
El presidente, Javier Milei.
El presidente Javier Milei celebró efusivamente este logro histórico a través de su cuenta oficial en la red social X, publicando: “Y al final julio empezó con cero... Inflación mayorista = 0,8%. Ciao!”.
En perfecta sintonía, el ministro de Economía, Luis Caputo, remarcó la trascendencia de las reformas de la administración libertaria al destacar en la misma plataforma que “la variación en el mes fue la más baja desde mayo de 2025, y la menor para un mes de julio desde el año 2019”. Este éxito inapelable demuestra el impacto real de la disciplina fiscal y el ordenamiento de los mercados.
Al analizar la trayectoria macroeconómica general, los datos demuestran la solidez del programa oficial. La inflación mayorista acumulada durante los primeros siete meses del año alcanzó un exiguo 16,6%.
Este bajísimo nivel acumulado le otorga al Gobierno un holgado margen de maniobra para cumplir con todas sus metas presupuestarias anuales. Por su parte, la comparación interanual respecto a julio de 2025 se posicionó en un 31,1%.
Un aspecto fundamental de este proceso de saneamiento de precios es que la inflación mayorista volvió a quedar sustancialmente por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) minorista, el cual avanzó un 2,1% en julio.
En la city porteña, los analistas económicos observan con entusiasmo esta brecha, ya que los precios mayoristas históricamente actúan como un indicador adelantado de lo que ocurrirá eventualmente en los comercios minoristas, asegurando una convergencia inflacionaria a la baja en el corto plazo.
El único desafío restante de la política económica para el segundo semestre es perforar definitivamente el piso del 30% en la medición interanual, el cual aún muestra cierta resistencia.
INDEC
Yendo al detalle microscópico de la canasta de precios, el espectacular índice general de 0,8% en el IPIM se compone de dinámicas muy reveladoras entre los distintos sectores productivos.
Los productos nacionales registraron un incremento del 0,8%, mientras que los productos importados mostraron una contención aún más pronunciada con un alza de tan solo el 0,5% respecto al mes anterior.
Al desglosar el comportamiento de los bienes de origen local, se destaca el rol de ciertos rubros que presionaron marginalmente al alza:
Los "productos agropecuarios" registraron un incremento de sus precios del 3,6%, aportando 0,39 puntos porcentuales al índice general. Su volatilidad latente suele vigilarse de cerca por su rápido traslado a los alimentos básicos minoristas.
Las "sustancias y productos químicos" experimentaron una suba del 2,0%, lo que implicó una contribución de 0,19 puntos al indicador global.
El sector de "vehículos automotores, carrocerías y repuestos" incrementó sus precios un 2,7%, incidiendo con 0,17 puntos en la conformación del índice general.
El rubro de "alimentos y bebidas" sumó 0,16 puntos al IPIM general.
Luis Caputo en X:
Por el lado de los servicios regulados, la "energía eléctrica" registró un salto del 5,8%, lo que representó el componente de mayor suba mensual individual y aportó 0,12 puntos porcentuales al índice general.
No obstante, estos incrementos menores fueron magníficamente compensados gracias al fabuloso desempeño del sector energético privado, libre de las trabas intervencionistas del pasado. El rubro de "petróleo crudo y gas" registró una fuerte caída del 9,2%
Este rotundo retroceso restó nada menos que 0,91 puntos porcentuales al índice general, actuando como el principal y más potente "ancla" estabilizador de los precios durante el séptimo mes del año.
En lo que respecta a las mediciones complementarias publicadas por el INDEC, que ayudan a comprender la formación de precios desde la puerta de las fábricas, los resultados confirman la tendencia:
El Índice de Precios Internos Básicos al por mayor (IPIB), que tiene la particularidad de excluir el efecto impositivo, marcó una variación positiva del 0,8% mensual, registrando además una variación interanual del 30,2%.
El Índice de Precios Básicos del Productor (IPP), que mide las variaciones de la producción local excluyendo los bienes importados, subió un 0,9% en el mes. En este indicador se observa un alza de los productos manufacturados del 1,7% frente a una baja del 1,0% en los productos primarios.
El presidente, Javier Milei.
Finalmente, para comprender en toda su magnitud la variación interanual del IPIM de 31,1%, el ministro de Economía, Luis Caputo, detalló el desglose de sus componentes, reflejando el ordenamiento general de los precios relativos:
"Productos Primarios": incremento interanual de 38,6%.
"Productos Manufacturados": incremento interanual de 29,5%.
"Energía Eléctrica": incremento interanual de 45%.
"Productos Importados": incremento interanual de 21,3%.
Mientras la economía real se reordena bajo el imperio de la libertad de mercado, el único indicador social que refleja la pesada herencia del régimen corporativista anterior es el rezago de los salarios frente a la inflación en las paritarias, donde solo siete de 27 gremios consiguieron recuperar el poder adquisitivo perdido.