Una avión de caza ruso se infiltró en el espacio aéreo de Estonia y elevó las ya ásperas tensiones entre Moscú y Tallin.
Compartir:
Un avión de combate ruso violó el espacio aéreo de Estonia el pasado miércoles, en un incidente que activó la respuesta inmediata de la misión de vigilancia de la OTAN, según informaron autoridades del país báltico.
El ministro de Asuntos Exteriores, Margus Tsahkna, indicó que la aeronave, un SU-30 de la Fuerza Aérea rusa, ingresó en el espacio aéreo estonio cerca de la isla de Vaindloo, en el golfo de Finlandia, y permaneció allí aproximadamente un minuto antes de retirarse.
Aunque el gobierno aseguró que no hubo una amenaza directa para la seguridad nacional, la incursión generó una rápida reacción. La misión de patrullaje aéreo del Báltico de la OTAN desplegó unidades de la Fuerza Aérea italiana para responder al incidente, en línea con los protocolos de defensa de la alianza en la región.
El ministro de Asuntos Exteriores de Estonia indicó que la aeronave de guerra rusa ingresó a su territorio y se mantuvo durante aproximadamente un minuto
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Estonia señaló que se trata de la primera violación de su espacio aéreo por parte de una aeronave rusa en lo que va del año. No obstante, recordó que episodios similares han ocurrido anteriormente, incluyendo una incursión en septiembre pasado que involucró a tres aviones militares rusos durante un periodo más prolongado.
Tras el incidente, Estonia convocó al encargado de negocios de la embajada rusa en Tallin para expresar una protesta formal. En un comunicado, la cancillería informó que entregó una nota diplomática condenando la violación y solicitando explicaciones a Moscú. Hasta el momento, las autoridades rusas no han emitido comentarios sobre lo sucedido.
El episodio se produce en un contexto de tensión sostenida entre Rusia y los países de la región del Báltico, que han reforzado su cooperación con la OTAN en materia de defensa desde el inicio de la guerra en Ucrania. La vigilancia aérea permanente y la capacidad de respuesta rápida continúan siendo elementos clave para garantizar la seguridad en esta zona estratégica.
La aeronave rusa que ingresó al espacio aéreo de Estonia es un SU-30