El presidente de los Estados Unidos mantuvo una productiva reunión con la primer ministro japonesa Sanae Takaichi.
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este jueves a Japón ''dar un paso al frente'' en apoyo a las operaciones internacionales vinculadas al conflicto con Irán, durante una reunión en la Casa Blanca con la primera ministra japonesa Sanae Takaichi.
En el encuentro, celebrado en el Despacho Oval, Trump presionó a sus aliados para que contribuyan a garantizar la seguridad en el Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo afectada por la escalada de tensiones. El mandatario solicitó mayor implicación, incluyendo el despliegue de buques para despejar minas y escoltar petroleros, aunque insistió en que Estados Unidos mantiene la capacidad de actuar por sí solo.
''Esperamos que Japón dé un paso al frente'', afirmó Trump, subrayando la solidez de la relación bilateral. El presidente defendió además la estrategia de su gobierno frente a Irán, destacando la importancia de actuar con determinación y, en ocasiones, con discreción para lograr objetivos militares y geopolíticos.
Trump y Takaichi mantuvieron una reunión en la Casa Blanca en la cual discutieron temas relacionados con la Guerra en Irán
En ese contexto, Trump justificó el carácter reservado de la operación militar estadounidense señalando la necesidad del factor sorpresa, en alusión al ataque japonés a Pearl Harbor en 1941.
Por su parte, Takaichi señaló que Japón evaluará cuidadosamente qué tipo de apoyo puede ofrecer, debido a las limitaciones de su Constitución pacifista. Indicó que había informado a Trump sobre las capacidades y restricciones legales de su país respecto a una posible participación en operaciones en el Estrecho de Ormuz, sin ofrecer detalles adicionales.
La primer ministro también reiteró el compromiso de Japón con la estabilidad internacional y la seguridad energética, en un momento en que el conflicto amenaza con impactar los mercados globales. Japón depende en gran medida del petróleo procedente del Golfo, lo que incrementa su interés en mantener abiertas las rutas marítimas.
Antes del encuentro, Japón se sumó a una declaración conjunta con países europeos en la que expresó su disposición a colaborar en esfuerzos para estabilizar los mercados energéticos y garantizar la libre navegación. Sin embargo, no está claro si Tokio estará dispuesto a asumir un rol militar más activo en la región.
La primer ministro de Japón fue cautelosa en cuanto a la calidad de ayuda que podría ofrecer Japón
Durante la reunión, ambos líderes también abordaron otros temas clave de la agenda bilateral, como la cooperación en defensa, energía y minerales críticos. Según declaraciones posteriores, Estados Unidos y Japón avanzaron en acuerdos para el desarrollo y producción conjunta de misiles, reforzando su alianza estratégica.
Trump aprovechó además la ocasión para destacar el papel de Japón como uno de los principales aliados de Washington en Asia, al tiempo que reiteró su llamado a otros socios internacionales a incrementar su apoyo en el actual contexto de crisis.
Takaichi, por su parte, hizo un llamado a la desescalada del conflicto con Irán, condenó los ataques en el Estrecho de Ormuz y afirmó que Teherán no debe desarrollar armas nucleares. Asimismo, advirtió sobre el posible impacto negativo de la crisis en la economía global.
Japón señaló que el régimen de Jamenei no debe obtener armas nucleares