El gobierno chileno atribuye la salida masiva al endurecimiento de la política migratoria y al refuerzo de los controles fronterizos
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El gobierno de Chile informó que más de 1.400 migrantes abandonaron voluntariamente el país desde el cambio de mando presidencial en marzo de 2026, en medio de una política migratoria más estricta impulsada por la administración de José Antonio Kast. La mayoría de las personas que dejaron el territorio chileno serían ciudadanos venezolanos, según datos oficiales.
El director del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, señaló que el fenómeno coincide con el endurecimiento de las medidas de control fronterizo y con una mayor fiscalización migratoria aplicada desde el inicio del nuevo gobierno.
Desde la llegada de Kast al poder el 11 de marzo, Chile puso en marcha una serie de iniciativas orientadas a reducir la inmigración irregular. Entre ellas se encuentran mayores operativos de expulsión, controles reforzados en pasos fronterizos y el denominado “Plan Escudo Fronterizo”, que contempla infraestructura de vigilancia, presencia militar y nuevas facultades para las fuerzas de seguridad.
Por ejemplo, la creación de zanjas en la frontera logro la captura de mas de 600 personas, en su mayoría bolivianos, tratando de ingresar ilegalmente por el norte del país.
La creación de la zanja en la frontera norte de Chile
El gobierno sostiene que estas medidas buscan recuperar el control de las fronteras y ordenar el sistema migratorio, especialmente en el norte del país, donde el ingreso irregular se había convertido en uno de los temas centrales del debate político chileno.
La salida de migrantes ocurre además en un contexto regional complejo. En los últimos años, Chile recibió una fuerte ola migratoria, particularmente desde Venezuela, lo que generó presión sobre servicios públicos, vivienda y empleo informal en distintas ciudades.
Sectores oficialistas consideran que el cambio de política migratoria está produciendo efectos inmediatos. Según las autoridades, muchas personas optaron por abandonar el país ante la percepción de un escenario más restrictivo para la permanencia ilegal.
Jose Antonio Kast junto a Donald Trump
El tema migratorio se consolidó como uno de los principales ejes del nuevo gobierno chileno. Durante la campaña presidencial, Kast prometió reforzar la seguridad fronteriza y avanzar en medidas más severas contra la inmigración ilegal, propuestas que ahora comenzaron a implementarse.
En este contexto, la salida de más de 1.400 migrantes aparece como uno de los primeros indicadores concretos del impacto de la nueva estrategia migratoria impulsada por el Ejecutivo chileno.