Ucrania denunció un ataque ruso contra una planta industrial en la región de Zaporizhzhia, ocurrido poco después de que el presidente Volodimir Zelensky anunciara un alto el fuego, lo que vuelve a poner en duda la viabilidad de las treguas en medio del conflicto.
Según las autoridades ucranianas, el bombardeo impactó en instalaciones industriales consideradas estratégicas, generando daños materiales y afectando el funcionamiento de la infraestructura local. El ataque se produjo en las primeras horas tras el inicio del cese de hostilidades, lo que Kiev interpretó como una violación directa de la medida.













