El presidente comunista de Colombia, Gustavo Petro, volvió a quedar en el centro de la polémica tras publicar, drogado y delirando, un extenso y confuso mensaje en su cuenta de X en el que mezcló denuncias de injerencia extranjera en las elecciones, cuestiones personales y una preocupante afirmación sobre la posibilidad de levantarse en armas.
En el texto, Petro sostuvo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “no pudo ganar en Colombia” y afirmó que el resultado fue manipulado. “Empatamos de mentiras, porque sin las trampas ganó el progresismo”, escribió, sin presentar evidencia concreta que respalde esa acusación.
A lo largo del mensaje, el mandatario insistió en la existencia de una supuesta injerencia extranjera en el proceso electoral, señalando incluso a actores internacionales.
Gustavo Petro.
“La peor trampa es la injerencia extranjera porque la prohíbe la constitución de Colombia”, afirmó, al tiempo que mencionó a Trump y al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a quienes acusó de tener “poderes computacionales enormes que controlan todos los segundos”.
Sin embargo, el tramo más alarmante del mensaje fue cuando Petro planteó explícitamente la posibilidad de un levantamiento armado frente a la situación inventada que denuncia. “Podría levantarme en armas legítimamente y llevarme una parte del ejército y llamarlo libertador”, escribió, en una frase que generó preocupación por el tono y el contenido.
Aunque inmediatamente después intentó moderar esa afirmación, el propio presidente dejó en evidencia la gravedad de lo dicho. “No quiero desangrar mi país, bastante sangre ha corrido ya y juré no coger las armas más”, agregó, en lo que pareció un intento de justificar o atenuar la amenaza previa.
El mensaje de Gustavo Petro.
El mensaje también incluyó una serie de pasajes desconectados del eje político, con referencias literarias, personales y hasta introspectivas.
Petro habló de su intención de aprender inglés, mencionó a William Shakespeare, Walt Whitman y Ernest Hemingway, y realizó afirmaciones llamativas sobre sí mismo: “Me siento militar a veces y soy clandestino y sé de clandestinidades de volverme invisible como el jaguar”.
En otro tramo, el mandatario insistió en que sectores extranjeros habrían financiado ataques en su contra: “Los fondos mixtos extranjeros en dólares y con aportes de genocidas y narcoterroristas de Colombia para destruir la persona del presidente de Colombia actual (…) es una ingerencia extranjera ya comprobada”.
Finalmente, volvió a vincular sus denuncias con una eventual invalidación del proceso electoral y con la idea de rebelión. “La injerencia extranjera determinante (…) es causal, de lejos, para anular las elecciones (…) y es causal de rebeldía y de alzarse en armas como hice de joven”, concluyó.
El mensaje generó polémica por su contenido delirante, la falta de pruebas en las acusaciones y, especialmente, por la mención explícita a la posibilidad de un levantamiento armado.