La actividad industrial de China volvió a mostrar señales de deterioro durante mayo y quedó al límite de la contracción, en un nuevo golpe para la economía impulsada por el régimen de Xi Jinping. Los datos oficiales revelaron que el índice PMI manufacturero cayó hasta los 50 puntos, apenas en el nivel que separa la expansión del retroceso económico, reflejando una pérdida de impulso en uno de los sectores más importantes del país.
La desaceleración expone las dificultades que continúa enfrentando la economía china pese a los intentos del gobierno por proyectar estabilidad y recuperación. La demanda interna sigue mostrando debilidad, mientras numerosos sectores industriales registran problemas para sostener niveles de producción y crecimiento similares a los de años anteriores.

Uno de los datos más preocupantes fue la caída del subíndice de nuevos pedidos, que descendió por debajo de la zona de expansión. Esto refleja una menor demanda tanto dentro como fuera de China y alimenta las dudas sobre la capacidad del gigante asiático para mantener su ritmo económico en medio de crecientes tensiones internacionales y dificultades estructurales.
Las pequeñas y medianas empresas aparecen entre las más afectadas. Según los datos oficiales, ambos segmentos permanecieron claramente en zona de contracción, mostrando que gran parte del tejido productivo chino continúa enfrentando problemas de rentabilidad, costos y acceso a nuevos mercados.









