El régimen de la Irán confirmó que utilizará civiles como escudos humanos para proteger sus centrales eléctricas ante la amenaza de un posible ataque de Estados Unidos. La televisión estatal anunció que convocará a “jóvenes creativos” y “figuras culturales” para formar cadenas humanas alrededor de estas instalaciones estratégicas, en una maniobra que constituye un crimen de guerra según el derecho internacional.
La decisión se produce en medio de una escalada sin precedentes con el gobierno de Donald Trump, quien lanzó un ultimátum: si Teherán no accede a negociar, las centrales eléctricas podrían ser destruidas en cuestión de horas.











