El Gobierno de Italia puso en marcha una unidad de crisis para asistir a los ciudadanos italianos afectados por los controles fronterizos impuestos por España, una medida adoptada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez en medio del creciente conflicto diplomático entre ambos países por la gestión de la crisis migratoria en Ceuta.
La decisión fue anunciada por el Ministerio de Asuntos Exteriores italiano pocas horas después de que España comenzara a aplicar controles temporales sobre pasajeros procedentes de Italia por vía aérea y marítima. Madrid justificó la medida como una respuesta recíproca a los controles previamente establecidos por el Gobierno de Giorgia Meloni para los viajeros llegados desde España.












