La liberación anticipada de uno de los principales responsables del escándalo de explotación sexual infantil en Rotherham volvió a sacudir al Reino Unido y reabrió un debate incómodo sobre el funcionamiento del sistema judicial frente a delitos de extrema gravedad cuando los involucrados pertenecen a "minorías".
Se trata de Banaras Hussain, un ciudadano pakistaní de 44 años condenado en 2016 por múltiples delitos, entre ellos violaciones, agresiones sexuales y lesiones. El hombre había admitido su participación en una red de explotación infantil que durante años sometió a menores a abusos sistemáticos. A pesar de la magnitud de los crímenes, recuperará la libertad tras haber cumplido apenas nueve años de una condena de 19.













