Miriam Lancaster, de 84 años, acudió al hospital por un fuerte dolor de espalda y le ofrecieron la eutanasia antes que un tratamiento.
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Una mujer canadiense de 84 años, Miriam Lancaster, denunció que le ofrecieron eutanasia como primera opción al acudir a un hospital por un fuerte dolor de espalda, un caso que ha desatado críticas al sistema sanitario de Canadá y al uso del programa de Asistencia Médica para Morir (MAiD).
El incidente ocurrió en abril de 2025 en un hospital de Vancouver, cuando Lancaster fue trasladada en ambulancia tras despertarse con un dolor ''insoportable''. Según relató en un video difundido el 18 de marzo, su intención era recibir un diagnóstico y tratamiento, pero asegura que una médica le propuso directamente acceder al programa de eutanasia. ''Lo primero que me dijeron fue: 'Queremos ofrecerle MAiD'. Me quedé en shock. Yo solo quería saber por qué me dolía tanto, no quería morir'', afirmó.
El programa MAiD en Canadá permite a adultos con enfermedades graves, irreversibles y con sufrimiento intolerable solicitar asistencia médica para morir, siempre bajo condiciones estrictas: debe tratarse de una decisión voluntaria, con consentimiento informado y evaluada por al menos dos profesionales independientes. Sin embargo, el relato de Lancaster ha generado dudas sobre si estos criterios se están aplicando correctamente, especialmente cuando la opción se presenta antes de explorar tratamientos.
El caso provocó una reacción inmediata de organizaciones y activistas. Miembros del proyecto ''Dying to Meet You'', una organización que busca desincentivar la eutanasia, criticaron duramente lo ocurrido y pidieron que se deje de ofrecer la muerte a personas que aún pueden recuperarse. En la misma línea, la ''Delta Hospice Society'' afirmó que sugerir MAiD como primera medida no solo es éticamente cuestionable, sino que podría contravenir las propias normas del programa.
Miriam Lancaster acudió al hospital por un dolor de espalda y asegura que le ofrecieron la eutanasia como primera opción antes que un tratamiento
Tras permanecer un mes hospitalizada, Lancaster aseguró que su evolución fue positiva y que logró recuperarse lo suficiente como para retomar su vida con normalidad. Incluso relató que posteriormente pudo viajar a México y Guatemala, lo que, según sus palabras, demuestra que su condición no justificaba una propuesta de eutanasia en ese momento. ''Mi recuperación ha sido increíble. No había ninguna necesidad de sugerir MAiD'', sostuvo.
Su hija, Jordan Weaver, quien estuvo presente durante la atención médica, también expresó su indignación. Señaló que ambas son católicas practicantes y que jamás habrían considerado esa opción. ''La vida de mi madre tiene valor para quienes la queremos'', afirmó, cuestionando que el sistema sanitario priorizara una alternativa extrema en lugar de centrarse en el tratamiento.
El caso ha reavivado el debate en Canadá sobre la implementación del programa de eutanasia, uno de los más amplios del mundo. Si bien sus defensores lo consideran una herramienta para garantizar una muerte digna en situaciones límite, sus críticos advierten que podría estar aplicándose de forma prematura e inapropiada, especialmente en pacientes vulnerables o en contextos donde aún existen alternativas médicas.
El sistema de salud de Canadá se encuentra bajo un gran escrutinio, ya que muchísimos sectores cuestionan que la eutanasia se pueda estar aplicando fuera de sus criterios legales
En este contexto, la experiencia de Miriam Lancaster ha sido utilizada como ejemplo de los riesgos de normalizar la eutanasia dentro del sistema sanitario. Diversas voces sostienen que ofrecerla como primera opción no solo desvirtúa su propósito original, sino que también puede erosionar la confianza de los pacientes en los profesionales de la salud.
Mientras tanto, crecen los llamados a revisar los protocolos del programa MAiD para asegurar que se aplique únicamente como último recurso y bajo estrictas garantías éticas. El caso plantea interrogantes sobre los límites entre el derecho a decidir y la responsabilidad del sistema sanitario de priorizar siempre la vida y la recuperación del paciente.