El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio confirmó que la cuestión taiwanesa fue tratada durante el encuentro, aunque evitó revelar detalles específicos. ''Los chinos siempre plantean el tema y nosotros dejamos clara nuestra posición''.
Las autoridades taiwanesas reaccionaron restando dramatismo a las declaraciones de Xi, señalando que las verdaderas amenazas para la estabilidad regional provienen de la creciente militarización china. El gobierno de Taipéi sostiene que es Pekín quien altera el equilibrio en el estrecho mediante intimidaciones constantes y despliegues militares cada vez más frecuentes.
La actitud de Xi Jinping ha despertado fuertes críticas en numerosos países occidentales y entre organizaciones defensoras de los derechos humanos. Sus detractores sostienen que el mandatario chino ha consolidado un modelo autoritario basado en la concentración extrema de poder, la censura y el control político absoluto. Bajo su mandato, China eliminó límites de reelección presidencial, fortaleció la vigilancia estatal y endureció la represión contra opositores, periodistas y minorías étnicas.














