El Partido Laborista británico atraviesa una creciente crisis interna después de que la dirección nacional autorizara este viernes al alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, a participar en el proceso de selección de candidatos para la elección parcial en la circunscripción de Makerfield.
La decisión abre la puerta al regreso de Burnham al Parlamento británico y alimenta las especulaciones sobre un eventual desafío al liderazgo del primer ministro Keir Starmer, cuya posición se ha debilitado tras una serie de derrotas políticas y crecientes críticas dentro de su propio partido.
La autorización fue confirmada por un portavoz del Comité Ejecutivo Nacional (NEC) del laborismo, que meses atrás había bloqueado la posibilidad de que Burnham volviera a Westminster. En enero, la dirección partidaria había respaldado explícitamente a Starmer para evitar que figuras con peso territorial comenzaran a posicionarse como alternativas de liderazgo. Sin embargo, la presión interna y el deterioro político del gobierno obligaron al partido a revertir esa decisión.
El Partido Laborista autorizó al alcalde de Manchester a disputarle el poder al primer ministro socialista Keir Starmer
La vacante en Makerfield se produjo luego de la sorpresiva renuncia del diputado Josh Simons, de 32 años, quien abandonó su escaño para facilitar el retorno parlamentario de Burnham. La salida de Simons obliga además a convocar nuevas elecciones para la alcaldía del Gran Mánchester, uno de los principales bastiones laboristas del norte de Inglaterra.
La elección parcial, que se celebrará el próximo 18 de junio, se ha transformado rápidamente en una prueba decisiva para el futuro del gobierno de Starmer. Si Burnham consigue imponerse y regresar al Parlamento, muchos analistas consideran que quedará en posición de liderar una rebelión interna contra el primer ministro o incluso disputar formalmente el liderazgo del partido.
La crisis del laborismo se profundizó tras los pésimos resultados obtenidos en las elecciones municipales y regionales del 7 de mayo. En varias zonas obreras históricamente alineadas con el partido, el avance de Nigel Farage y su partido ''Reform UK'' provocó alarma entre los diputados laboristas.
El partido de Farage logró importantes victorias en regiones del norte de Inglaterra y prometió disputar agresivamente la elección en Makerfield, donde la mayoría laborista fue de apenas 5.399 votos en los comicios generales de 2024.
El partido de derecha ''Reform UK'', liderado por Nigel Farage, ha tenido un increíble crecimiento en las últimas elecciones
Las críticas hacia Starmer crecieron de manera acelerada en los últimos días. Un sector importante del laborismo cuestiona que el primer ministro haya abandonado parte de la agenda social que permitió al partido regresar al poder después de años de gobiernos conservadores. También lo acusan de gobernar con excesiva cautela, priorizando la estabilidad de los mercados financieros por encima de las demandas económicas de los sectores trabajadores.
Varios legisladores consideran además que Starmer perdió conexión con las bases tradicionales del partido en el norte industrial del país, donde el costo de vida, la precarización laboral y el deterioro de los servicios públicos siguen siendo temas prioritarios. Para muchos dirigentes locales, la estrategia moderada del primer ministro ha permitido que ''Reform UK'' capitalice el descontento popular.
La tensión política también comenzó a repercutir en la economía británica. Los mercados reaccionaron negativamente ante la posibilidad de una disputa interna por el liderazgo laborista y este viernes los costos de endeudamiento del Reino Unido registraron su mayor incremento en más de un año. Inversores y analistas expresaron preocupación por la incertidumbre política en un momento de crecimiento económico débil y presión sobre las finanzas públicas.
Wes Streeting, renunció a la posición de ministro de Salud del gabinete de Starmer en las últimas horas, lo cual profundizó la crisis del gobierno laborista
Mientras tanto, otros nombres comenzaron a emerger como posibles aspirantes al liderazgo laborista. El ex ministro de Sanidad Wes Streeting anunció su salida del gabinete para quedar habilitado a competir en unas eventuales primarias internas.
También aparece mencionada la ex viceprimer ministro Angela Rayner, aunque ninguno de los posibles candidatos ha iniciado formalmente el proceso. Para presentarse se requiere el apoyo de al menos 81 diputados, equivalentes al 20 % del grupo parlamentario laborista.
Detrás de la decisión de Simons de abandonar su escaño hubo un encuentro privado que terminó siendo decisivo. Burnham visitó al diputado en su domicilio acompañado por su esposa Leah, economista estadounidense y madre reciente de su tercer hijo. Durante dos horas discutieron el plan económico del alcalde, su estrategia de gobierno y su relación con los mercados financieros.
Simons, que desde hacía tiempo consideraba que Burnham debía convertirse en el próximo líder laborista, anunció su dimisión pocas horas después de esa reunión. Apenas 25 minutos más tarde, Burnham confirmó públicamente su intención de regresar a Westminster. ''Hay un límite a lo que se puede hacer desde el Gran Mánchester'', declaró. ''Busco ahora el apoyo de la ciudadanía para llevar el cambio que hemos logrado aquí a todo el Reino Unido''.
El diputado de Makerfield, John Simons, se reunió con Andy Brunham