El gobierno de Bolivia confirmó que la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) instalará oficinas permanentes en La Paz como parte de un nuevo acuerdo bilateral de cooperación antidrogas impulsado por el presidente Rodrigo Paz. La decisión consolida uno de los mayores cambios en política exterior y seguridad boliviana desde el fin del ciclo político de Evo Morales.
El ministro de Gobierno boliviano, Marco Antonio Oviedo, explicó que la presencia de la DEA tendrá como objetivo fortalecer tareas de inteligencia, capacitación y cooperación internacional contra redes de narcotráfico y lavado de dinero. Según afirmó, las oficinas estarán ubicadas en La Paz y trabajarán coordinadamente con fuerzas bolivianas y organismos internacionales.











