El partido de Nigel Farage reclamó protección permanente para los miembros del Parlamento después del homicidio de la exministra y dirigente de Reform UK. El Gobierno británico evaluará posibles cambios en los protocolos de seguridad.
El partido británico Reform UK solicitó reforzar las medidas de seguridad para todos los legisladores del Reino Unido tras el asesinato de Ann Widdecombe, exministra conservadora y una de las figuras más reconocidas de la formación liderada por Nigel Farage. La dirigente, de 78 años, fue hallada muerta en su domicilio la semana pasada y un hombre británico permanece detenido mientras continúa la investigación del caso.
El pedido fue realizado por Zia Yusuf, responsable de asuntos internos de Reform UK, durante una conferencia de prensa en la que rindió homenaje a Widdecombe y sostuvo que el nivel de amenazas contra los representantes políticos ha aumentado en los últimos años. Según explicó, su partido considera necesario que todos los parlamentarios tengan acceso a protección permanente si así lo desean, independientemente de la fuerza política a la que pertenezcan.
El lider del partido Reform UK Nigel Farage
Yusuf afirmó que, en caso de que Reform UK llegue al Gobierno tras las próximas elecciones generales, impulsará un programa para ofrecer seguridad las 24 horas a todos los miembros del Parlamento. Además, señaló que la iniciativa también contemplaría recursos destinados a proteger a exdirigentes políticos que continúen desempeñando un papel activo en la vida pública.
Además, el dirigente aseguró que Nigel Farage y otros integrantes de Reform UK han recibido numerosas amenazas de muerte en los últimos meses. También sostuvo que la creciente hostilidad contra dirigentes públicos hacen necesaria una revisión de las actuales medidas de protección. Estas declaraciones se produjeron el mismo día en que la Policía Metropolitana informó sobre la detención de un hombre acusado de haber enviado amenazas de muerte contra Farage.
El asesinato de Widdecombe reabrió el debate sobre la seguridad de los representantes políticos en el Reino Unido. En la última década, el país ya había reforzado los protocolos de protección tras los asesinatos de la diputada laborista Jo Cox en 2016 y del parlamentario conservador David Amess en 2021. Entre las medidas adoptadas se encuentran la instalación de botones de emergencia en oficinas de los legisladores y la asignación de personal de seguridad.
Una fotografía de Ann Widdecombe junto a flores
Las autoridades británicas continúan investigando el homicidio de Ann Widdecombe para determinar su motivación y esclarecer las circunstancias del ataque.
Mientras tanto, el pedido de Reform UK volvió a situar la seguridad de los cargos públicos en el centro del debate político británico, en un contexto marcado por el aumento de las amenazas contra dirigentes de distintos partidos y la preocupación por garantizar el normal funcionamiento de la actividad democrática.