La dictadura chavista de Venezuela excarceló este martes a los ex policías metropolitanos Héctor Rovaín, Erasmo Bolívar y Luis Molina, quienes permanecieron encarcelados durante más de dos décadas en uno de los casos más emblemáticos de persecución política del régimen iniciado por Hugo Chávez y continuado por Nicolás Maduro.
La liberación fue confirmada por el Comité por la Libertad de los Presos Políticos, organización que celebró el reencuentro de los exfuncionarios con sus familias luego de 23 años de prisión política. Los tres policías habían sido detenidos tras los hechos de abril de 2002 y desde entonces se convirtieron en símbolos de la utilización del sistema judicial venezolano como herramienta de disciplinamiento político.
Los presos políticos liberados, cuando aún se encontraban en servicio.
“Su caso forma parte de los primeros expedientes emblemáticos de un sistema judicial que comenzó a ser instrumentalizado para perseguir a la disidencia”, expresó la organización en un comunicado. Además, advirtió que ese mecanismo de persecución luego se expandió a miles de venezolanos, consolidando “un aparato que viola la Constitución y las garantías fundamentales del Estado de derecho”.
La medida fue anunciada por Jorge Rodríguez, presidente de la ilegítima Asamblea Nacional chavista y uno de los hombres más poderosos del régimen. Según indicó, entre esta semana y el viernes serán liberadas 300 personas privadas de libertad bajo distintos “beneficios judiciales”.
Rodríguez aseguró que las excarcelaciones alcanzan a mayores de 70 años, menores de edad, mujeres embarazadas y detenidos con problemas de salud. Sin embargo, el anuncio llega en un contexto de fuerte presión internacional y tras nuevos escándalos vinculados a presos políticos muertos bajo custodia estatal.
En los últimos días, el caso de Víctor Hugo Quero Navas generó conmoción dentro y fuera de Venezuela. El preso político falleció en julio de 2025 dentro del penal Rodeo I, aunque el régimen ocultó la información durante casi diez meses. Su madre, Carmen Navas, recorrió cárceles y organismos públicos exigiendo respuestas hasta conocer oficialmente la muerte de su hijo. Poco después, ella también falleció.
Carmén Navas, en una misa en memoria de su hijo pocos días antes de fallecer.
El régimen recién confirmó el caso el pasado 7 de mayo, cuando informó que Quero había muerto tras sufrir complicaciones respiratorias derivadas de un tromboembolismo pulmonar. La revelación volvió a poner el foco sobre las denuncias de torturas, abandono sanitario y desapariciones forzadas.
Mientras tanto, distintas organizaciones de derechos humanos sostienen que el chavismo mantiene cientos de presos políticos en cárceles venezolanas. Según registros de ONG internacionales, desde 2014 se produjeron más de 18.500 detenciones por motivos políticos bajo la dictadura chavista-madurista.