Incluye cooperación con Brasil y oferta naval a Uruguay en un nuevo esquema regional.
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El Reino Unido avanzó en los últimos días con una serie de acuerdos estratégicos en América del Sur que refuerzan su presencia en la región. Entre los principales movimientos se destaca la firma de una asociación con Brasil para el período 2026-2030, junto con una propuesta concreta de cooperación militar con Uruguay.
Según trascendió, el acuerdo con Brasil incluye respaldo político para que el país sudamericano obtenga un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, además de un paquete de garantías por 5.400 millones de libras esterlinas destinadas a potenciar el comercio bilateral.
Brasil y Reino Unido firman acuerdos estrategicos.
El pacto no se limita al plano económico. También contempla un fuerte componente militar, con la realización de ejercicios conjuntos entre las Fuerzas Armadas de ambos países, intercambio de tropas y cooperación en áreas estratégicas como el desarrollo industrial, la tecnología espacial y la ciberseguridad. A su vez, se prevé la elaboración de una doctrina de defensa compartida y la coordinación de acciones contra el crimen organizado transnacional.
En paralelo, Londres ofreció vender a Uruguay tres patrulleros oceánicos de la clase River Batch I, que serán retirados del servicio británico en 2028. Cada unidad tendría un costo aproximado de 20 millones de dólares. La propuesta aparece como una solución de corto plazo para el país vecino, que busca reforzar su capacidad naval tras cancelar un contrato de construcción con un astillero español debido a irregularidades.
Estos movimientos reflejan un renovado interés del Reino Unido por consolidar su influencia en América del Sur a través de acuerdos de defensa y comercio. La estrategia combina cooperación militar, financiamiento y respaldo diplomático, en un esquema que busca profundizar vínculos con actores clave de la región.
El avance británico se produce en un contexto internacional marcado por la reconfiguración de alianzas y una creciente competencia geopolítica. En ese escenario, América del Sur vuelve a posicionarse como un espacio de interés para potencias extranjeras que buscan ampliar su presencia e influencia.
Por el momento, no hubo anuncios oficiales sobre acuerdos similares con otros países de la región, aunque el despliegue de iniciativas recientes sugiere que Londres podría continuar avanzando en esa dirección. El desarrollo de estos vínculos será clave para entender el nuevo mapa de relaciones estratégicas en el continente.