La presidente mexicana Claudia Sheinbaum presentó oficialmente Olinia, un vehículo eléctrico desarrollado por instituciones públicas que el gobierno promociona como una alternativa económica para la movilidad urbana. Sin embargo, lejos de generar entusiasmo, el proyecto ha despertado numerosas críticas debido a sus limitaciones técnicas y a la necesidad de modificar la normativa para permitir su circulación.
Según los datos difundidos por las autoridades, el vehículo tendría un precio de entre 90.000 y 150.000 pesos mexicanos, alcanzaría una velocidad máxima de apenas 50 kilómetros por hora y podría cargarse en un enchufe doméstico convencional. Aunque el gobierno destaca estas características como ventajas, estos datos lo convierten en un producto extremadamente limitado frente a las opciones que actualmente ofrece el mercado.













