Taiwán acelera una ambiciosa estrategia para transformarse en uno de los principales centros mundiales de producción de drones civiles y militares, en medio del aumento de las tensiones con China y tomando como referencia las lecciones dejadas por la guerra en Ucrania. El gobierno taiwanés considera que los drones serán una herramienta fundamental tanto para la defensa nacional como para el desarrollo tecnológico e industrial de la isla.
Las autoridades taiwanesas anunciaron que buscan alcanzar una capacidad de producción de hasta 100.000 drones por mes durante los próximos años, una cifra sin precedentes para la industria local y que refleja la prioridad estratégica que Taipei le otorga al sector. Actualmente, Taiwán produce entre 8.000 y 10.000 drones al año, aunque el gobierno pretende multiplicar drásticamente esa capacidad mediante inversiones públicas y alianzas con empresas privadas.












