Estados Unidos profundizará su ofensiva contra los cárteles del narcotráfico en América Latina y comenzará a trasladar hacia operaciones terrestres capacidades militares desarrolladas durante décadas de lucha contra organizaciones terroristas como ISIS y Al-Qaeda, según anunció el secretario de Defensa norteamericano, Pete Hegseth.
Durante una exposición ante militares en Panamá, el funcionario aseguró que Washington considera como objetivo a cualquier organización que trafique drogas o represente una amenaza para los estadounidenses y sus aliados.
De La Espriella autorizó operaciones militares conjuntas con EEUU para combatir el narcoterrorismo.
“Dondequiera que trafiquen drogas o amenacen al pueblo estadounidense o a nuestros socios, son un objetivo, al igual que ISIS o Al-Qaeda”, afirmó Hegseth.
El jefe del Pentágono sostuvo que las Fuerzas Armadas estadounidenses pasaron 25 años perfeccionando mecanismos para identificar, localizar y atacar redes terroristas en distintas partes del mundo y planteó ahora trasladar esas capacidades a la lucha contra el crimen organizado en el continente americano.
La estrategia alcanzará desde las redes dedicadas al tráfico de cocaína y fentanilo hasta las estructuras territoriales de los cárteles mexicanos, y será coordinada principalmente por el Comando Sur y el Comando Norte de Estados Unidos. Hegseth también confirmó que la ofensiva no quedará limitada a operaciones marítimas contra embarcaciones utilizadas para transportar drogas.
Estados Unidos lleva meses abatiendo embarcaciones en el caribe asociadas al narcoterrorismo.
“Como se vio con los ataques a las embarcaciones de narcotraficantes, la actualización de las organizaciones de narcotráfico tiene el mismo efecto en tierra. Por eso estamos trabajando con Ecuador, con Colombia y con nuestros socios para combatir” esas estructuras, sostuvo.
La referencia a Colombia se produce apenas días después de la asunción del derechista Abelardo De La Espriella, quien realizó un marcado giro en la política de seguridad del país y autorizó operaciones militares conjuntas con Estados Unidos contra organizaciones narcoterroristas.
Colombia se incorporará además a la Coalición contra los Carteles de las Américas, reforzando el nuevo alineamiento de Bogotá con Washington tras la llegada de De La Espriella al poder. Hegseth destacó el cambio político colombiano y aseguró que el país “será un socio increíble” para Estados Unidos dentro de la ofensiva regional contra el narcotráfico.
Daniel Noboa, presidente de Ecuador.
Dentro de este esquema regional, Ecuador aparece como otro de los principales socios de Washington. El gobierno del derechista Daniel Noboa profundizó la cooperación con Estados Unidos contra el narcotráfico y fue mencionado expresamente por Hegseth junto a Colombia como uno de los países con los que el Pentágono busca ampliar estas capacidades sobre el terreno.
La alianza ya reúne a una veintena de países de la región, entre ellos Argentina, Chile, Paraguay, Perú, Panamá, Ecuador y distintas naciones de Centroamérica y el Caribe. Con este entramado, la administración de Donald Trump busca coordinar una ofensiva continental contra el narcotráfico y las redes narcoterroristas.