El gobierno de Ucrania solicitó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas luego del masivo ataque ruso sobre Kiev registrado durante la madrugada del domingo, considerado uno de los bombardeos más destructivos desde el inicio de la invasión en 2022. El presidente Volodímir Zelenski denunció una “escalada deliberada del terrorismo ruso” y reclamó una respuesta internacional más firme frente a Moscú.
Según autoridades ucranianas, Rusia lanzó más de 600 drones y alrededor de 90 misiles contra Kiev y otras regiones del país durante un ataque que se extendió durante varias horas y afectó prácticamente todos los distritos de la capital. El saldo preliminar dejó al menos cuatro muertos y más de 100 heridos, además de enormes daños materiales en viviendas, escuelas, oficinas públicas y edificios históricos.
Edificios de Kiev despues del bombardeo ruso
Entre los lugares afectados por los bombardeos se encuentran el Museo Nacional de Arte de Ucrania, el museo de Chernóbil, edificios residenciales y oficinas internacionales. También se registraron daños en instalaciones diplomáticas, incluyendo la residencia del embajador de Albania en Kiev.
El canciller ucraniano Andrii Sybiha confirmó que Kiev pidió formalmente una sesión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para discutir el ataque y denunciar lo que calificó como “una nueva ola de agresión masiva contra la población civil”. Ucrania busca además aumentar la presión diplomática sobre Rusia y acelerar nuevos paquetes de ayuda militar occidental.
Volodímir Zelenski acusó a Putin de intentar “quebrar psicológicamente” a la población ucraniana mediante ataques sistemáticos contra ciudades e infraestructura civil. El mandatario volvió a reclamar más sistemas antiaéreos occidentales y sostuvo que “la guerra demuestra cada día que Rusia no tiene intención real de detenerse”.
Soldados rusos en Ucrania
El ataque ocurre además en medio de una creciente intensificación de la guerra de drones entre ambos países. Durante las últimas semanas, Ucrania también incrementó sus operaciones de largo alcance dentro de territorio ruso, incluyendo ataques sobre Moscú y distintas instalaciones militares y energéticas.
Mientras tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU vuelve a quedar en el centro de las tensiones diplomáticas internacionales. Sin embargo, debido al poder de veto de Rusia como miembro permanente, es poco probable que el organismo pueda aprobar medidas concretas contra Moscú pese al pedido urgente realizado por Kiev.