La frágil calma en la frontera norte de Israel volvió a romperse este domingo, cuando las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) llevaron a cabo un ataque selectivo contra un centro de mando de Hezbollah en el barrio de Dahieh, en los suburbios del sur de Beirut. La operación se produjo pocas horas después de que tres drones lanzados desde el Líbano penetraran el espacio aéreo israelí, en una nueva escalada que amenaza con ampliar aún más el conflicto regional.
Según informó el ejército israelí, el objetivo atacado era utilizado por la unidad de comunicaciones de Hezbollah para coordinar acciones terroristas contra ciudadanos israelíes y tropas desplegadas en el sur del Líbano. En el bombardeo habría muerto el comandante de dicha unidad, considerado una figura clave dentro de la estructura operativa de la organización.










