El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, inició este domingo un viaje oficial a Estados Unidos con destino a Florida, donde mantendrá una reunión clave con el presidente estadounidense Donald Trump.
El encuentro, que tendrá lugar el lunes por la tarde en la residencia de Trump en Mar-a-Lago, se perfila como una instancia central para coordinar posiciones frente a los principales desafíos de seguridad que enfrenta Israel: el futuro de la Franja de Gaza y las amenazas persistentes de Hezbollah e Irán.
Se trata del quinto encuentro entre Netanyahu y Trump desde que el mandatario republicano regresó a la Casa Blanca en enero para su segundo mandato.
A diferencia de ocasiones anteriores, el primer ministro israelí partió sin periodistas a bordo y sin realizar declaraciones públicas previas, un gesto poco habitual que subraya la sensibilidad de los temas a tratar.
Uno de los ejes centrales de las conversaciones será la propuesta estadounidense para avanzar hacia una segunda fase del alto el fuego en Gaza.
Este plan contempla la creación de un gobierno palestino tecnocrático para la Franja, supervisado por un “Consejo de Paz” impulsado por Trump, así como el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización a medida que la presencia de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se reduzca gradualmente.
Israel, que ha insistido en que cualquier arreglo futuro debe garantizar la imposibilidad de que Hamas recupere capacidades militares o de gobierno, aún no ha suscrito formalmente esta fase del acuerdo.








