El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, inició este domingo un viaje oficial a Estados Unidos con destino a Florida, donde mantendrá una reunión clave con el presidente estadounidense Donald Trump.
El encuentro, que tendrá lugar el lunes por la tarde en la residencia de Trump en Mar-a-Lago, se perfila como una instancia central para coordinar posiciones frente a los principales desafíos de seguridad que enfrenta Israel: el futuro de la Franja de Gaza y las amenazas persistentes de Hezbollah e Irán.
Se trata del quinto encuentro entre Netanyahu y Trump desde que el mandatario republicano regresó a la Casa Blanca en enero para su segundo mandato.
A diferencia de ocasiones anteriores, el primer ministro israelí partió sin periodistas a bordo y sin realizar declaraciones públicas previas, un gesto poco habitual que subraya la sensibilidad de los temas a tratar.
Uno de los ejes centrales de las conversaciones será la propuesta estadounidense para avanzar hacia una segunda fase del alto el fuego en Gaza.
Este plan contempla la creación de un gobierno palestino tecnocrático para la Franja, supervisado por un “Consejo de Paz” impulsado por Trump, así como el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización a medida que la presencia de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se reduzca gradualmente.
Israel, que ha insistido en que cualquier arreglo futuro debe garantizar la imposibilidad de que Hamas recupere capacidades militares o de gobierno, aún no ha suscrito formalmente esta fase del acuerdo.
Las tensiones en torno al cumplimiento de la primera etapa del alto el fuego siguen presentes.
Israel denuncia que Hamas no ha cumplido plenamente con la devolución de todos los rehenes, incluido el cuerpo del sargento mayor Ran Gvili, mientras que el grupo terrorista acusa a Israel de incumplimientos vinculados al cruce de Rafah.
Desde Jerusalén, la posición oficial es clara: la seguridad israelí y la liberación total de los rehenes son condiciones innegociables.
La agenda bilateral también incluirá un análisis profundo de la amenaza iraní. En Israel crece la preocupación por informaciones de inteligencia que indican que la República Islámica estaría reconstruyendo e incluso ampliando su capacidad de producción de misiles balísticos tras el conflicto directo de doce días registrado en junio.
Para el gobierno israelí, Irán sigue siendo el principal factor desestabilizador de la región y un riesgo estratégico de primer orden.
Asimismo, se abordará la situación en el frente norte. Israel ha advertido que podría reanudar las operaciones militares contra Hezbollah si el gobierno libanés no cumple con el plazo fijado por Estados Unidos para avanzar en el desarme del grupo terrorista, según lo estipulado tras el alto el fuego de noviembre de 2024.
Durante su estadía, Netanyahu también se reunirá con el secretario de Estado, Marco Rubio, y mantendrá encuentros con líderes evangélicos y representantes de la comunidad judía en Florida.
Está previsto que regrese a Israel el jueves, reafirmando, una vez más, la centralidad de la alianza estratégica entre Jerusalén y Washington en un contexto regional marcado por la incertidumbre y las amenazas persistentes.