Sigue el membrete: ni rastro del Escudo Nacional completo, solo un logo "FGR" pelón, sin el águila. Sigue la fundamentación legal, que mezcla la ley de los jueces con el estatuto de los fiscales, como quien cita el reglamento de tránsito para defenderse de un fraude fiscal. Y hay un párrafo entero que es pura ensalada de palabras: "Alcrcdcdad de Moneda y Finanzas". Esa área no existe en ninguna fiscalía de este país.
Pero el dato que debería hacer sonar las alarmas en la comisión de Citlalli Hernández —la que supuestamente filtra a los candidatos de Morena antes de dejarlos competir— es el folio. El papel que enseñó Burgueño trae el número FGR/FEOROO/FIEORPIFAMF/FL-E/017)/2026. La Jornada, ese mismo jueves, publicó que el oficio real lleva el folio FGR/FEMDO/FEIORPIFAMF/EIL-E/073/2026. Ni la sigla de la fiscalía coincide. ¿Cuál de los dos folios es el verdadero, si alguno lo es?
La FGR no ha dicho una sola palabra para confirmar ese oficio. Y mientras la Fiscalía calla, el aparato de Morena en Baja California ya celebra a Burgueño como el candidato "limpio" rumbo a 2027. Así de fácil se compra una exoneración en el régimen de la 4T: con un cartón que ni el nombre del año supo copiar bien.