Desde la asunción del Gobierno de Javier Milei a fines de 2023, la Argentina registró una histórica mejora en los niveles de pobreza infantil, con una reducción que supera los tres millones de niños y adolescentes.
De acuerdo con un reciente informe de UNICEF, el descenso se produjo entre el primer semestre de 2024, cuando se alcanzó el punto más crítico, y el segundo semestre de 2025, evidenciando una recuperación de gran magnitud.
En el momento más complejo, durante la primera mitad de 2024 y en medio la grave crisis económica heredada del kirchnerismo, la pobreza infantil había escalado al 67,1%, lo que representaba a 9.098.518 menores viviendo en hogares cuyos ingresos no alcanzaban para cubrir la canasta básica total.












