En una jornada histórica que marca el fin de 25 años de aislamiento y descrédito financiero, la Cámara de Diputados aprobó este miércoles una autorización crucial para ejecutar el plan de pago destinado a los últimos “fondos buitres”. La iniciativa, impulsada con firmeza por la administración de Javier Milei, obtuvo una contundente victoria política con 139 votos positivos frente a 97 negativos, logrando así los consensos necesarios para sanear las cuentas que el populismo dejó en ruinas.
Este triunfo legislativo no solo representa un avance en la agenda económica del Gobierno, sino que consolida una alianza patriótica en el recinto, contando con el respaldo estratégico del PRO, la UCR, Innovación Federal, Independencia, Elijo Catamarca y gran parte de Provincias Unidas. En la vereda opuesta, quedaron expuestos una vez más Unión por la Patria y el Frente de Izquierda, sectores que optaron por el rechazo en un intento de mantener a la Argentina encadenada al pasado de incumplimientos.

La urgencia de la sesión respondía al plazo límite del 30 de junio, fecha fijada en el acuerdo de conciliación alcanzado en la Justicia norteamericana. Gracias a la pericia negociadora del equipo económico de Javier Milei, se logró una quita cercana al 30% sobre las sumas adeudadas, lo que permite saldar el remanente con un desembolso total de USD 171 millones.
El desglose de los pagos se divide de la siguiente manera: USD 67 millones para la firma “Bainbridge Ltd.”. y USD 104 millones para el grupo acreedor liderado por “Attestor Value Master Fund LP”.
Más allá de las cifras, la ratificación parlamentaria es un escudo para el patrimonio de todos los argentinos. Según lo aprobado, se dejarán sin efecto los embargos que pesaban sobre activos estratégicos como el Banco Nación y Aerolíneas Argentinas.
Asimismo, se recuperarán acciones de clase A, B y D de YPF, liberando a la petrolera de futuros conflictos legales y otorgándole la seguridad jurídica necesaria para su crecimiento.









