El caso tomó fuerza tras las declaraciones de periodistas que afirmaron que algunos jugadores habrían sido intimidados mediante amenazas a sus familiares antes del decisivo partido frente a México.
El escenario deportivo internacional se conmocionó tras la eliminación de la selección de Ecuador ante México con un marcador de 2-0, goles convertidos por Julián Quiñones y Raúl Jiménez. Lo que en principio parecería un resultado futbolístico, escondería una trama de terror vinculada a la inseguridad rampante que azota al país azteca bajo el régimen de la zurda Sheinbaum. Según diversas fuentes, la selección ecuatoriana habría disputado el encuentro bajo una presión psicológica extrema, derivada de presuntas amenazas directas contra la vida de sus integrantes.
El periodista ecuatoriano Carlos Vera habría sido el primero en encender las alarmas sobre estos “factores externos” que habrían mermado el rendimiento de “la Tri”. Vera cuestionó con dureza la actitud de desidia y entreguismo de un equipo que venía de vencer 2-1 a Alemania con una destacada actuación de Gonzalo Plata.
El periodista ecuatoriano Carlos Vera en X:
En sus declaraciones, el comunicador sugirió que los jugadores habrían priorizado su supervivencia: “Hay factores que se irán detectando con el tiempo y jugaron en la mente de los jugadores para que jueguen así. Eligieron preservar su vida. ¿Los amenazó la mafia? Yo sé que a uno de ellos que vive en México, si”.
La falta de actitud, las pérdidas constantes de balón y la confusión en la cancha serían, bajo esta óptica, síntomas de una selección coaccionada. Vera fue enfático al señalar que el comportamiento del equipo no habría sido lógico: “¿Cómo es posible que todos tengan la misma actitud de desidia, de entreguismo, de confusión...?”.
En sus redes sociales, el periodista profundizó en la gravedad de la situación, mencionando que la MAFIA habría contactado al menos a la familia de un jugador que reside en territorio mexicano, lo que explicaría el “desperdicio de 2 opciones” y la “tontería de tenerla y rotarla sin saber qué hacer”.
Por su parte, el periodista argentino Eduardo Feinmann, a través de Radio Mitre, habría aportado detalles escalofriantes que confirmarían el alcance de este narco-estado.
Claudia Sheinbaum
Según Feinmann, un cártel narco se habría comunicado con cinco jugadores del plantel ecuatoriano proporcionando “datos específicos sobre familiares en Ecuador y en México”. La vulnerabilidad de los futbolistas que militan en la liga mexicana habría sido la llave utilizada por los criminales para asegurar el avance del seleccionado local en los Dieciseisavos de Final.
Feinmann calificó la situación en el Estadio Azteca como un “desastre” y destacó el silencio cómplice de las autoridades, señalando que, mientras Ecuador se retira del torneo incluso sin técnico, la sombra de la amenaza permanecería latente. Esta supuesta intervención delictiva en el Mundial 2026 pondría de manifiesto cómo la política de seguridad de la izquierda mexicana habría entregado incluso los espectáculos más sagrados a la voluntad de las mafias territoriales.