El organismo publicó un autoritario informe que propone perseguir a ciudadanos y le dice a periodistas qué agenda deben cubrir.
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El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) publicó recientemente su informe "El insulto como estrategia" con un bloque final sobre las "15 recomendaciones" para manejarse en las redes sociales, presentado como una guía para periodistas y usuarios.
El documento fue elaborado con apoyo financiero de la Embajada de Suiza en la Argentina y propone una serie de conductas para enfrentar lo que la organización llama un clima de polarización e insultos en el entorno digital.
Sin embargo, varios de sus puntos generaron polémica por su contenido abiertamente político y autoritario, al proponer "investigar" a ciudadanos comunes por el simple hecho de expresarse libremente.
FOPEA.
El foro sugiere mantener la calma frente a los insultos, no interactuar con "cuentas anónimas" y no repostear ni citar a quienes ofenden, para no amplificar el efecto.
Pero el documento no se detiene ahí. Entre las recomendaciones aparece una que difícilmente pueda leerse como un consejo técnico: "cubrir la agenda de la gente y no la agenda del Gobierno".
La frase, incluida en un informe institucional de una entidad que se presenta como "independiente" y plural, equivale a decirle a los periodistas qué ignorar y qué priorizar, algo que, paradójicamente, es exactamente lo que FOPEA acusa al Gobierno de Javier Milei de intentar hacer con la prensa.
El punto más autoritario del informe es uno que pide "investigar a los trolls y a su aparato de propaganda". La recomendación presupone la existencia de una maquinaria coordinada y oscura, ignorando la existencia de miles de personas reales que simplemente deciden compartir contenido en una red social, ejerciendo su libertad de expresión.
La lista.
Proponer que se "investigue" por ese motivo no es una recomendación, sino una invitación a la persecución de ciudadanos por sus opiniones.
La entidad, que recibe financiamiento de embajadas extranjeras, también admite en el cuerpo del informe que X tiene apenas 7 millones de usuarios en un país con 35 millones de electores y que "el alcance de los trolls está pendiente de medición". Es decir, FOPEA construye un relato de emergencia democrática sobre un fenómeno cuyo impacto real reconoce no poder medir.
De esta manera, una organización que se presenta como guardiana de la libertad de prensa y el pluralismo, publica un informe financiado desde el exterior, con conclusiones políticas sesgadas, que le indica a la prensa qué cubrir y propone perseguir a quienes piensan distinto.