La incorporación se da en el marco del Plan Nacional de Medicina Nuclear impulsado por la CNEA.
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El Hospital Garrahan incorporó un tomosimulador de última generación, un equipo clave para la planificación de tratamientos radiantes en pacientes pediátricos. La nueva tecnología se suma al acelerador lineal Elekta Evo instalado en el centro de salud en el marco del Plan Nacional de Medicina Nuclear impulsado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Se trata de un dispositivo de alta complejidad que permite obtener imágenes de gran precisión, fundamentales para diseñar tratamientos oncológicos más seguros y efectivos. Según informaron desde la institución, su utilización permitirá optimizar la atención de niños y adolescentes con cáncer provenientes de todo el país.
La CNEA avanza con el programa nacional de medicina nuclear
La incorporación del tomosimulador se enmarca en la creación de una nueva área de radioterapia dentro del hospital, un desarrollo impulsado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Esta iniciativa apunta a fortalecer el tratamiento del cáncer infantil mediante la integración de tecnología de última generación.
El nuevo equipamiento permite una mejor localización de los tumores y una planificación más precisa de la radioterapia, reduciendo el impacto sobre tejidos sanos. Esto se traduce en tratamientos más seguros y con menores efectos secundarios, elevando los estándares de atención del hospital pediátrico.
Lejos de tratarse de una medida aislada, la incorporación forma parte de un proceso más amplio de modernización que el Garrahan viene atravesando en los últimos meses. En ese marco, el Gobierno nacional avanzó con una fuerte inversión en infraestructura y equipamiento, incluyendo la renovación total de las camas de internación tras más de cuatro décadas.
Ese plan integral, que contempla ampliaciones, remodelaciones y adquisición de tecnología médica, se posiciona como el más ambicioso en la historia del hospital. La incorporación del acelerador lineal, la renovación de equipamiento crítico y ahora el tomosimulador reflejan una política orientada a mejorar la calidad del sistema de salud pediátrico.
Se cae el relato de los sectores de izquierda.
En este contexto, desde el oficialismo remarcan que las inversiones concretas en el Garrahan contrastan con la narrativa impulsada por sectores kirchneristas, que denunciaban un supuesto desfinanciamiento del hospital. Los hechos muestran, por el contrario, un proceso sostenido de mejora en infraestructura y tecnología.
Con estas incorporaciones, el Garrahan se consolida como uno de los centros pediátricos más importantes de América Latina y avanza en su objetivo de ofrecer tratamientos cada vez más precisos, seguros y accesibles para los pacientes de todo el país.