Quintela bloqueó accesos, exigió nuevos estudios y reabrió disputas territoriales contra un proyecto de US$18.000 millones ya avalado por la Justicia.
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El proyecto minero Vicuña, impulsado por Lundin Mining y BHP y con inversiones previstas por hasta US$18.000 millones, enfrenta un bloqueo de caminos dispuesto por el gobernador peronista de La Rioja, Ricardo Quintela, que interrumpió el paso de maquinaria y suministros clave para su desarrollo.
La medida se conoció a mediados de abril, cuando la administración riojana suspendió por 30 días actividades vinculadas al proyecto en su territorio y restringió el paso de maquinaria y suministros por la zona de Guandacol. Se trata de un acceso alternativo que la empresa utiliza mientras avanza la construcción de la traza principal dentro de San Juan.
Ricardo Quintela junto a Axel Kicillof.
Además del bloqueo, Quintela exigió la presentación de un estudio de impacto ambiental ante su provincia, pese a que el emprendimiento ya cuenta con la aprobación correspondiente por parte de San Juan. En paralelo, el mandatario reactivó un reclamo por los límites interprovinciales, cuestionando acuerdos vigentes desde 1968 y planteando que parte del yacimiento Filo del Sol debería pertenecer a La Rioja.
Frente a esta situación, la empresa Vicuña —integrada por la canadiense Lundin Mining y la australiana BHP— recurrió a la Justicia sanjuanina, que otorgó una medida cautelar para garantizar la continuidad operativa del proyecto mientras se resuelve el conflicto. A partir de esa decisión, las actividades siguieron adelante utilizando caminos íntegramente ubicados en territorio de San Juan, aunque con mayores dificultades logísticas.
Desde el gobierno sanjuanino marcaron una posición clara respecto a la jurisdicción del proyecto. Señalaron que los recursos del subsuelo están respaldados por la Constitución Nacional y la Ley 18.004, y que el desarrollo minero en curso se ajusta al marco legal vigente. En esa línea, remarcaron que el proyecto no se encuentra detenido y que continúa avanzando conforme a los acuerdos establecidos con el Gobierno nacional y las empresas involucradas.
La firma privada costea el mantenimiento de los caminos por los que opera.
Detrás de Vicuña están dos de las principales compañías mineras del mundo. El plan contempla una inversión inicial de US$7100 millones en los próximos tres años para desarrollar una mina de cobre, oro y plata a más de 4200 metros de altura en la Cordillera sanjuanina, integrando los yacimientos Josemaría y Filo del Sol.
De concretarse según lo previsto, el proyecto podría ubicarse entre los más importantes del mundo en su tipo, con exportaciones anuales cercanas a los US$6000 millones, en un contexto global donde el cobre gana protagonismo por su rol en la transición energética.