Lo informó la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, a través de una publicación en la red social X.
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El Gobierno de Javier Milei anunció la deportación de al menos 10.000 inmigrantes ilegales desde que la Dirección Nacional de Migraciones pasó a la órbita del Ministerio de Seguridad Nacional.
Lo informó la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, a través de una publicación en la red social X, en donde la funcionaria comunicó el dato con un mensaje contundente: "CONTROL MIGRATORIO DE VERDAD: 10.000 EXTRANJEROS AFUERA".
En la misma línea, agregó: "Se terminó el abuso. Ordenamos la inmigración. Extranjero que delinque o está ilegal, se va. Con antecedentes, no entra. Reglas claras. Decisiones firmes. Ley y orden."
El anuncio se da en el marco de una estrategia más amplia impulsada por la administración del presidente Javier Milei, orientada a endurecer los controles fronterizos y reforzar la política de seguridad vinculada a combatir la inmigración ilegal.
El presidente Javier Milei.
En un video difundido junto al mensaje, Monteoliva amplió los detalles del operativo: "10.000 extranjeros que fueron expulsados, inadmitidos o rechazados desde que Migraciones pasó al Ministerio de Seguridad. 4 meses de decisiones firmes, reglas claras, más control en las fronteras, y cumplimiento estricto de la ley".
"Quien intente ingresar de manera irregular o con antecedentes, no entra. Y el que está acá y delinque, afuera. Se terminó el descontrol migratorio", concluyó.
Las cifras informadas por la funcionaria incluyen distintas categorías de control migratorio, que abarcan tanto expulsiones efectivas como rechazos en frontera e inadmisiones. Este enfoque forma parte de una política que apunta a reforzar el cumplimiento de la normativa vigente y evitar ingresos irregulares al país.
Operativos migratorios.
Operativos migratorios
En los últimos meses, se intensificaron operativos migratorios en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires, con el objetivo de identificar a aquellos inmigrantes en situaciones irregulares, expulsando o intimando a regularizar su situación según el caso.
El eje central de esta estrategia es deportar a aquellos extranjeros que cometan delitos e impedir el ingreso de personas con antecedentes. Bajo este esquema, el Gobierno de Milei también avanzó el año pasado con una reforma migratoria que introduce cambios estructurales en el sistema.
Entre las medidas implementadas se incluye la modificación en el acceso a la ciudadanía por naturalización y la obligación de que inmigrantes ilegales y residentes temporales paguen por los servicios de salud públicos.
Con este conjunto de medidas, el Gobierno de Milei busca consolidar un esquema migratorio más serio y alineado con estándares internacionales de control, en un contexto donde la seguridad y el orden aparecen como ejes centrales de la gestión.