La Presidencia de la Nación restituyó en Plaza de Mayo las piedras colocadas en homenaje a las víctimas de la pandemia de COVID-19, luego de que fueran retiradas temporalmente para evitar daños durante los festejos por la vuelta de la Selección Argentina en la Copa del Mundo.
El operativo se realizó de manera conjunta con personal del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Las piedras fueron reinstaladas en el mismo lugar en el que se encontraban originalmente, alrededor del monumento a Manuel Belgrano y frente a la Casa Rosada.
Las piedras fueron puestas nuevamente en su lugar.
Desde el Gobierno nacional explicaron que el retiro había sido dispuesto exclusivamente como una medida preventiva ante la multitudinaria concentración de personas prevista en el centro porteño. El objetivo era impedir que las piezas fueran dañadas, desplazadas o extraviadas durante las celebraciones.
La decisión había sido anunciada antes de los posibles festejos y, según informó la Presidencia, también fue comunicada a los familiares de las víctimas. Mientras se desarrolló el operativo de seguridad, las piedras permanecieron resguardadas dentro de la Casa Rosada.
Una vez concluidas las celebraciones, el memorial fue devuelto a Plaza de Mayo, tal como había sido anticipado al momento de su traslado. La administración de Javier Milei remarcó que la medida siempre tuvo carácter provisorio y que no existió ninguna intención de remover definitivamente el homenaje.
El origen del memorial se remonta a agosto de 2021, cuando familiares y allegados de personas fallecidas durante la pandemia organizaron la denominada “Marcha de las Piedras”. La convocatoria invitaba a colocar una piedra por cada ser querido perdido como consecuencia del virus.
El ejército fue el encargado de restablecer las piezas.
Además de recordar a las víctimas, la movilización expresó el descontento de numerosos ciudadanos con la gestión sanitaria del entonces gobierno de Alberto Fernández. Con el paso del tiempo, las piedras se consolidaron como un símbolo del duelo de miles de familias y de los cuestionamientos a la respuesta oficial frente a la pandemia.
En 2021, la administración kirchnerista retiró parte de las piedras depositadas frente a la Casa Rosada y las trasladó al interior de la sede gubernamental. La decisión generó el rechazo de varios familiares, que reclamaban la construcción de un monumento permanente en Plaza de Mayo.
El monumento en honor a las victimas fue restaurado.
El retiro realizado en julio de 2026 respondió a un contexto diferente y estuvo vinculado al operativo desplegado por los festejos mundialistas. Finalizadas las celebraciones, el Gobierno cumplió con lo anunciado y reinstaló todas las piezas en su ubicación original.
De esta manera, las piedras volvieron a ocupar su lugar frente a la Casa Rosada, donde permanecen como homenaje a las víctimas del COVID-19 y como testimonio de uno de los períodos más dolorosos de la historia reciente argentina.