Las relaciones entre Israel y el Reino Unido atraviesan uno de sus momentos de mayor tensión de las últimas décadas, en medio de una sucesión de acusaciones, amenazas diplomáticas y declaraciones públicas cada vez más duras entre funcionarios de ambos gobiernos.
El ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, pidió que el Gobierno de Benjamín Netanyahu reconozca oficialmente la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas e imponga sanciones al Reino Unido mientras continúe la ocupación británica.
Ben Gvir.
“Es hora de que el Estado de Israel reconozca públicamente que las Islas Malvinas son territorio argentino ocupado”, sostuvo Ben-Gvir, quien además cuestionó la explotación petrolera británica en el archipiélago y acusó a Londres de apropiarse de recursos pertenecientes al pueblo argentino.
Horas más tarde, el ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, elevó todavía más el tono contra el Gobierno británico y reclamó directamente la expulsión del embajador del Reino Unido en Israel.
“¡Expulsen al embajador británico esta misma noche!”, escribió el funcionario israelí. Smotrich acusó además al Gobierno británico de mantener una política hostil hacia Israel y cerró su mensaje con una contundente referencia histórica: “El Mandato Británico en la Tierra de Israel ha terminado”.
El ministro de Finanzas israelí en X.
Las declaraciones se producen en medio de un deterioro sostenido de las relaciones bilaterales. Uno de los últimos cruces se originó luego de que Israel desmintiera públicamente acusaciones del Gobierno británico sobre supuestas restricciones al ingreso de medicamentos en Gaza. Las autoridades israelíes aseguraron que no existe un bloqueo de medicamentos y sostuvieron que desde el inicio del alto el fuego ingresaron 22.500 toneladas de suministros médicos.
La disputa se arrastra desde hace meses y se profundizó después de que el Reino Unido reconociera al "Estado" de Palestina en septiembre de 2025, una decisión que afecta la seguridad nacional y soberanía del Estado de Israel.
El mismo hijo de Benjamín Netanyahu llegó a cruzarse publicamente contra ingleses por la soberanía argentina.
En ese contexto, la cuestión Malvinas comenzó a aparecer cada vez con mayor frecuencia dentro de la discusión. Incluso Yair Netanyahu, hijo del primer ministro israelí, había afirmado públicamente que las Islas Malvinas son argentinas y acusado a Londres de “hipocresía”.
La nueva posición expresada por Ben-Gvir adquiere especial relevancia para el Gobierno de Javier Milei, que durante los últimos días intensificó su estrategia diplomática y económica para defender los derechos argentinos sobre el archipiélago y frenar la explotación de los recursos naturales pertenecientes a todos los argentinos.