La tensión entre Israel y el Reino Unido escaló este lunes luego de que el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, reclamara públicamente la expulsión inmediata del embajador británico en Israel, en respuesta a las nuevas medidas que prepara Londres contra los asentamientos israelíes en Cisjordania.
“¡Expulsen al embajador británico esta misma noche!”, escribió Smotrich en su cuenta de X. El funcionario agregó que Israel no será “un felpudo pisoteado” por lo que calificó como un “gobierno antisemita” y cerró su publicación con una referencia histórica contundente: “El Mandato Británico en la Tierra de Israel ha terminado”.
el ministro israeli en X
La reacción del titular de Finanzas se produjo después de conocerse que el Gobierno británico prepara una prohibición al comercio con asentamientos israelíes en Cisjordania, además de posibles sanciones dirigidas contra individuos e instituciones vinculadas con esas actividades. La medida sería anunciada formalmente ante el Parlamento británico.
El pronunciamiento de Smotrich se conoció prácticamente en simultáneo con otra fuerte declaración dentro del Gobierno de Benjamín Netanyahu. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, pidió que Israel reconozca oficialmente la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y avance con sanciones contra el Reino Unido mientras continúe la ocupación británica.
“Es hora de que el Estado de Israel reconozca públicamente que las Islas Malvinas son territorio argentino ocupado”, sostuvo Ben-Gvir, quien además acusó a los británicos de apropiarse de recursos argentinos mediante la explotación petrolera en el archipiélago.
El funcionario israelí instó directamente a Netanyahu a reconocer la soberanía argentina sobre las islas e imponer sanciones a Gran Bretaña. La declaración constituye un importante respaldo político al reclamo que el presidente Javier Milei volvió a colocar en el centro de la agenda internacional durante los últimos días.
El ministro de Seguridad de Israel pidió reconocer las Islas Malvinas como argentinas.
Los pronunciamientos muestran una creciente confrontación entre importantes integrantes del Gobierno israelí y Londres. Mientras Smotrich apuntó directamente contra la representación diplomática británica, Ben-Gvir trasladó la disputa hacia uno de los puntos más sensibles para el Reino Unido: la ocupación ilegal de las Islas Malvinas.
La escalada ocurre además después de las medidas impulsadas por el Gobierno de Milei para incrementar la presión sobre las compañías vinculadas con la explotación ilegal de recursos en el archipiélago. En ese contexto, el posicionamiento de Ben-Gvir suma un nuevo respaldo internacional al reclamo argentino, mientras la relación entre Israel y el Reino Unido atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión en la historia.