El debate sobre el arancelamiento universitario para extranjeros volvió a instalarse con fuerza luego de las declaraciones del profe Alejandro Álvarez, quien denunció públicamente una situación ocurrida en la carrera de Medicina de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), donde estudiantes brasileños habrían exigido que las clases se dicten en portugués.
Durante una intervención televisiva, Álvarez mostró un artículo periodístico vinculado al tema y cuestionó el nivel de exigencias de algunos estudiantes extranjeros que cursan gratuitamente en universidades financiadas por los contribuyentes argentinos.
“Esto es de la Universidad Nacional de La Plata, de la carrera de Medicina, donde los estudiantes que hablan otra lengua de otro país nos exigen, además de que es gratuita, que nosotros demos las clases en su lengua”, afirmó el docente.
La declaración rápidamente generó repercusión en redes sociales y volvió a poner en discusión el sistema universitario argentino, uno de los pocos del mundo que mantiene acceso irrestricto y gratuito también para estudiantes extranjeros no residentes.
“¿Tenemos que modificar el idioma de enseñanza?”
En su intervención, Álvarez cuestionó la posibilidad de adaptar el sistema educativo argentino a las demandas de alumnos extranjeros y planteó un interrogante que rápidamente se viralizó.
“¿A ustedes les parece que nosotros tenemos que modificar el lenguaje en el cual se enseña la medicina en la Argentina porque enseñamos gratuitamente y les resolvemos el problema de salud a otros países?”, expresó.
El planteo se da en medio de un contexto donde distintas voces políticas y académicas comenzaron a impulsar la necesidad de revisar el esquema de gratuidad universitaria para estudiantes provenientes del exterior, especialmente en carreras altamente demandadas como Medicina.
En provincias del norte y grandes centros universitarios, desde hace años existen denuncias sobre el ingreso masivo de estudiantes extranjeros que aprovechan el sistema educativo argentino sin haber contribuido nunca al financiamiento estatal mediante impuestos.
El debate por el arancelamiento universitario
El Gobierno de Javier Milei ya habilitó anteriormente la posibilidad de cobrar servicios de salud a extranjeros no residentes en hospitales públicos nacionales, una medida que varias provincias comenzaron a implementar con resultados positivos en términos fiscales.
En paralelo, sectores afines al oficialismo impulsan ahora un debate similar respecto de las universidades públicas, argumentando que los recursos del Estado argentino deben priorizar a los ciudadanos que sostienen el sistema con sus impuestos.
La polémica también reavivó cuestionamientos sobre el impacto presupuestario que genera la formación gratuita de miles de estudiantes extranjeros en carreras costosas como Medicina, Ingeniería o Ciencias Exactas.
Mientras tanto, el episodio denunciado por Álvarez volvió a poner sobre la mesa una discusión que crece cada vez más en la opinión pública: si la Argentina debe continuar financiando sin restricciones la educación superior de estudiantes extranjeros o avanzar hacia algún tipo de arancelamiento para no residentes.