Una nueva y reveladora herramienta digital denominada Pensiómetro, desarrollada por el usuario Stereo Hodler a partir de los datos públicos oficiales del Sistema de Información de Bases de Datos de la Seguridad Social (BESS / MTESS) y de la ANSES, expuso la magnitud del asalto kirchnerista detrás de las pensiones no contributivas por invalidez laboral.
De acuerdo con las cifras sistematizadas por la plataforma, la Argentina registra una masa de 1.150.450 pensiones por invalidez a diciembre de 2025, tras haber alcanzado un pico histórico de 1.215.548 beneficios al cierre del mandato kirchnerista en diciembre de 2023. Esto sitúa al país en un índice de 26,46 pensiones por invalidez cada 1.000 habitantes. La plataforma pone en evidencia una contradicción flagrante: la Argentina ha generado un volumen masivo de supuestos inválidos en "un país sin guerra, sin peste y sin hambruna". Tal como lo sintetiza la premisa de la propia plataforma: "No es un dato médico. Es un dato político".

El recorrido histórico evidencia cómo el aparato político de la dinastía K utilizó las pensiones no contributivas por invalidez laboral como una caja de clientelismo político electoral:
En diciembre de 2003, al iniciar la gestión de Néstor Kirchner, la Argentina contaba con tan solo 81.539 pensiones por invalidez.
Para diciembre de 2023, al término de la presidencia de Alberto Fernández, el padrón se disparó a 1.215.548 beneficios.
Este crecimiento representa un salto astronómico del +1.391%, multiplicando por 14,9 el stock inicial (casi 15 veces más en apenas 20 años).
La velocidad de la concesión de subsidios alcanzó un promedio de 1.134.009 pensiones nuevas, lo que equivale a la aprobación de una pensión cada 9,3 minutos ininterrumpidamente durante dos décadas.
La responsabilidad del esquema recae de forma abrumadora en el kirchnerismo: entre 2003 y 2015, bajo los mandatos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, el número de beneficiarios pasó de 81.539 a 1.065.241 (×13,1), concentrando el 87% del aumento total de los 20 años.
Por el contrario, durante la gestión de Mauricio Macri (2015–2019), las pensiones registraron un descenso del -2,3% (-24.780 beneficios).
Al contrastar la tasa argentina de 26,46 por cada 1.000 habitantes con el resto del mundo, la manipulación estadística resulta innegable:

Frente a Democracias Desarrolladas en Paz:
Estados Unidos: 20,92 beneficiarios del seguro por discapacidad SSDI cada 1.000 habitantes.
















