El presidente Javier Milei presentó este jueves su visión estratégica para posicionar a la Argentina como un centro global de desarrollo de la inteligencia artificial (IA), a través de una columna publicada en el medio Financial Times.
En el artículo, titulado "Argentina invites AI to free itself" (Argentina invita a la IA a liberarse), el mandatario defendió la creación de un marco jurídico orientado a maximizar la libertad de desarrollo tecnológico con mínima intervención estatal.
En su exposición, Milei buscó destacar el cambio de rumbo económico del país como base para atraer inversiones. "Esto es también, vale decirlo, una invitación. Argentina se ha transformado en los últimos dos años. La inflación, que alguna vez fue una amenaza existencial, ha sido controlada, aunque el trabajo aún no esté terminado", afirmó.
El jefe de Estado sostuvo que el ordenamiento macroeconómico fue clave para revertir años de estancamiento. "El superávit fiscal, combinado con el programa de desregulación más profundo del mundo, devolvió a la economía una senda de crecimiento tras 15 años de estancamiento. Las inversiones están llegando a nuestros recursos energéticos y mineros de clase mundial, ubicados en una región cuya estabilidad geopolítica es cada vez más escasa", subrayó.
El presidente Javier Milei.
Dentro de ese contexto, Milei planteó una estrategia de apertura económica orientada específicamente al sector tecnológico. "Estamos abiertos a los negocios. Con el mismo espíritu de los comerciantes holandeses que convirtieron a Ámsterdam en la capital financiera del siglo XVII, buscamos ofrecer el entorno legal y fiscal más atractivo para las empresas de Inteligencia Artificial que definirán el siglo XXI", expresó.
Y agregó: "Que Buenos Aires sea para la Inteligencia Artificial lo que Ámsterdam fue para la era de la navegación: el lugar donde la imaginación jurídica se puso a la altura del momento tecnológico y cambió el mundo".
El artículo, elaborado con la colaboración del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, plantea que la IA representa un cambio de magnitud comparable a la Revolución Industrial.
"Al comienzo de la Revolución Industrial, Adam Smith ilustró el potencial de la tecnología y las economías de escala con su célebre descripción de la fábrica de alfileres. Y, así como la Revolución Industrial nos liberó de las limitaciones del músculo humano, la IA nos liberará de las limitaciones del cerebro humano, impulsando la productividad más allá de lo imaginable", señaló el Presidente.
El presidente Javier Milei.
Las iniciativas del Gobierno de Milei
Como parte de esta agenda, el Gobierno ya envió al Congreso un proyecto de ley específico para regular el desarrollo de la inteligencia artificial. Según explicó Milei, la iniciativa se basa en tres ejes principales. El primero es "el compromiso de mantener la IA sin regulación para que pueda desarrollarse libremente, sin la presión de una regulación prematura y mal entendida".
El segundo pilar introduce una innovación en el sistema jurídico argentino: "la creación de una nueva categoría corporativa en la legislación argentina: la corporación no humana". De acuerdo con el mandatario, "se trata de entidades operadas por agentes de IA o robots".
En ese sentido, aclaró que "cuando estos sistemas ejercen un juicio independiente en entornos impredecibles —como deben hacerlo para ser realmente útiles— sus acciones conllevan riesgos reales. La responsabilidad limitada no es un lujo para estas entidades; es una condición indispensable para su existencia. Los accionistas humanos pueden participar, pero no es obligatorio".
El presidente Javier Milei.
El tercer eje apunta a consolidar un esquema fiscal competitivo para atraer inversiones. "Estas corporaciones se beneficiarán de una baja tasa impositiva corporativa, y los accionistas podrán elegir la ley de gobierno corporativo que prefieran", indicó.
Además, remarcó que "los beneficiarios finales deberán ser identificados —Argentina no tiene interés en convertirse en un refugio para capitales ilícitos—, pero para toda actividad comercial legítima nuestro marco ofrecerá condiciones inigualables".
La propuesta se complementa con una reforma de la Ley General de Sociedades, ya presentada por el Poder Ejecutivo, que busca modernizar el régimen vigente. Entre sus puntos centrales figura la creación de "sociedades automatizadas", capaces de operar mediante sistemas de inteligencia artificial sin necesidad de empleados humanos, y la posibilidad de resolver conflictos societarios en jurisdicciones extranjeras.
Sturzenegger definió la iniciativa como un paso hacia un modelo más flexible, destinado a reemplazar "un régimen rígido y anacrónico, construido sobre la desconfianza al sector privado", en línea con el objetivo del Gobierno de promover un entorno basado en la libertad económica y la desregulación.