Las farmacéuticas Moderna y Merck anunciaron un resultado positivo en el ensayo de fase 3 de su vacuna personalizada contra el melanoma, un avance que podría marcar un antes y un después en el tratamiento del cáncer y que provocó un fuerte salto en las acciones de ambas compañías.
El tratamiento, denominado intismeran autogene, se administra en combinación con pembrolizumab, una inmunoterapia ya utilizada contra distintos tipos de cáncer. Según informaron las empresas, el estudio alcanzó sus objetivos de supervivencia libre de recaída y supervivencia libre de metástasis.
Aunque las compañías todavía no difundieron los datos completos del ensayo, el anuncio fue recibido con enorme expectativa por el mercado. Las acciones de Moderna llegaron a subir hasta un 87%, mientras que los títulos de Merck avanzaron alrededor de un 8%.
La primera vacuna contra el cáncer que llega con éxito a fase 3
El resultado es considerado histórico porque sería la primera vez que una vacuna personalizada contra el cáncer demuestra eficacia en un ensayo de fase 3, la última etapa antes de solicitar la aprobación de un tratamiento.
También representa un avance especialmente relevante para la tecnología de ARN mensajero, la misma plataforma que permitió desarrollar las vacunas contra el COVID-19.
A diferencia de las vacunas tradicionales, este tratamiento no busca prevenir que una persona contraiga una enfermedad. La vacuna se fabrica específicamente para cada paciente después de que el tumor fue extirpado.










