Cecilia Ce y Gloria Carrá difundieron testimonios en los que describen situaciones de control, hostigamiento y desgaste emocional durante sus relaciones con el referente izquierdista.
La impunidad del progresismo ha recibido un golpe letal desde donde menos lo esperaba: el testimonio valiente de mujeres que, según sus propios relatos, sobrevivieron al infierno privado del líder de La Garganta Poderosa. El origen de este escándalo, que hoy pone en jaque al portavoz de las villas, se remonta al mediodía de este 25 de junio. Exactamente a las 13:46hs, la reconocida sexóloga y psicóloga Cecilia Ce rompió el silencio tras meses de un calvario que comenzó a gestarse desde que blanquearon su relación en noviembre del 2025.
A través de una serie de publicaciones que funcionaron como una bomba de fragmentación mediática, la licenciada expuso dinámicas de “control, hostigamiento y desgaste emocional”, compartiendo artículos técnicos sobre “psicópatas y narcisistas” que, según la interpretación de sus seguidores y el contexto de su reciente separación, describen a la perfección el accionar del dirigente social.
Cecilia Ce en Instagram Stories
Según el desgarrador testimonio de Cecilia Ce, el método de sometimiento de Nacho Levy era una tortura psicológica diseñada para quebrar la voluntad de la mujer: “No duermen. Están en redes revisando, controlando. Y tampoco te dejan dormir. En el momento en que te querés dormir, desatan la pelea para que, sin poder descansar, crónicamente tu sistema nervioso se desequilibre y seas vos la loca”
La especialista fue tajante al calificar esta conducta como un patrón sistemático, afirmando que “Es metódico y persistente. Por suerte, pude salir”. Tras sus palabras, la reacción fue una marea de indignación: “miles de mensajes. Miles” de otras mujeres se comunicaron para agradecerle por hablar y exponer una verdad que, según las víctimas, era un secreto a voces en el entorno de la comunicación comunitaria.
Nacho Levy y Juan Grabois
La caída de este "intocable" sumó un capítulo definitorio a las 14:57hs de este mismo jueves, cuando otra de sus ex parejas, la actriz Gloria Carrá, decidió unirse al reclamo. Carrá, quien mantuvo un vínculo sentimental con el periodista durante 3 años (desde el inicio virtual en 2020 hasta fines de 2023), no dudó en solidarizarse con las víctimas actuales.
En un mensaje cargado de significado político, la actriz sentenció: “me solidarizo con todas las mujeres que atravesamos situaciones de violencia. Sé que no es un camino sencillo y que todas merecemos ser escuchadas, acompañadas y respetadas”. Aunque decidió preservar ciertos detalles en la intimidad por autocuidado, su apoyo público a la Licenciada Ce confirma que el comportamiento del líder de La Poderosa no fue un error puntual, sino un hábito de conducta amparado por su estatus de referente social.
El manto de protección que el colectivismo le brindó a Nacho Levy durante más de 20 años parece estar agrietándose finalmente. Según las mujeres que lo acusan, su red de contactos con figuras "intachables" del poder político fue el escudo perfecto para silenciar a quienes intentaron hablar antes.
Ignacio “Nacho” Levy
Así lo denunció la escritora Zuleika Esnal, quien aseguró que muchas mujeres callaron por temor: “Porque son vivos y se han rodeado de gente grosa e intachable, entonces hay que pensárselo antes de hablar de estos personajes”. Incluso la periodista de Crónica, Julia Leiva, confirmó que existen antecedentes conocidos en el ámbito de la militancia.
Ante la contundencia de estos relatos que lo señalan como un manipulador profesional, el silencio de Nacho Levy y de las instituciones que él dirige resulta tan ensordecedor como cómplice. La "moral" de la izquierda argentina ha quedado, una vez más, al desnudo frente a la verdad de las víctimas.