El presidente de la Asociación Árabe Argentina Islámica, Adalberto Asad, salió a cuestionar las críticas al islamismo luego de la polémica por la denuncia contra el Gordo Dan y pidió que no se confunda a la religión islámica con el terrorismo.
“Que no venga un loco a confundir la religión islámica con terrorismo”, sostuvo Asad. Además, afirmó que en Argentina “no hay motivo de acusar a los musulmanes” y aseguró que existe una intención de “hacer un atentado contra nuestras instituciones”.
Sin embargo, sus declaraciones omiten un antecedente central de la historia reciente argentina: el país sufrió dos atentados terroristas vinculados al extremismo islámico, contra la Embajada de Israel en 1992 y contra la AMIA en 1994.
La Justicia argentina determinó la responsabilidad de Hezbollah e Irán
En abril de 2024, la Cámara Federal de Casación Penal estableció que los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA fueron ejecutados por Hezbollah bajo el auspicio de organizaciones estatales de la República Islámica de Irán.
El fallo calificó además ambos ataques como delitos de lesa humanidad. La resolución judicial determinó que el atentado contra la Embajada de Israel, ocurrido el 17 de marzo de 1992, y el ataque contra la AMIA, perpetrado el 18 de julio de 1994, respondieron a una planificación vinculada al régimen iraní y fueron ejecutados por Hezbollah.
Negar que ese fenómeno haya representado una amenaza concreta para Argentina contradice directamente los antecedentes judiciales.
Argentina ya fue víctima del terrorismo islamista
El atentado contra la Embajada de Israel dejó 29 muertos y más de 200 heridos, mientras que el ataque contra la AMIA provocó 85 muertos y más de 300 heridos.
La propia Corte Interamericana de Derechos Humanos señaló en su sentencia sobre el caso AMIA que el terrorismo pone en peligro derechos fundamentales y recordó que Argentina había admitido no haber adoptado medidas adecuadas para prevenir el atentado de 1994, pese a que dos años antes ya había ocurrido un ataque terrorista contra la Embajada de Israel.
Además, la Unidad Fiscal AMIA continúa investigando la participación de integrantes de Hezbollah y mantiene pedidos de captura internacional contra personas acusadas de haber participado en la planificación, ejecución y apoyo del atentado.