El éxito del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por el Gobierno de Javier Milei en Argentina comenzó a generar preocupación en Chile, donde referentes del sector minero advierten que están quedando rezagados frente al nuevo atractivo inversor argentino.
El presidente de la Cámara Minera chilena, Manuel Viera Flores, publicó un duro documento en el que no solo elogió el modelo argentino, sino que también lanzó una advertencia contundente: “Sin estabilidad fiscal a 20 o 30 años, no competimos con el RIGI argentino”.
Según el empresario, mientras Argentina logró aprobar 12 proyectos en apenas 18 meses por unos 26.000 millones de dólares, Chile apenas avanzó con iniciativas por 62 millones, lo que evidencia una brecha cada vez más amplia. “La escala de la urgencia no coincide con la escala de la respuesta”, señaló, marcando la falta de reacción del país trasandino.

Viera aseguró que Chile “perdió una década” y que, aunque va en la dirección correcta, lo hace con una velocidad insuficiente frente al avance argentino. En ese sentido, remarcó que el RIGI representa “la primera vez en décadas que un país sudamericano ofrece un marco fiscal verdaderamente competitivo a nivel global”.
El impacto del nuevo esquema ya se refleja en la llegada de grandes jugadores internacionales como BHP, Rio Tinto, Lundin Mining y First Quantum Minerals, que comenzaron a apostar por proyectos en Argentina atraídos por la estabilidad fiscal, la libre disponibilidad de divisas y reglas claras a largo plazo.









