En la localidad de Guareño, en el suroeste de España, un equipo de arqueólogos dio con un hallazgo notable: las ruedas y partes de un carro votivo en miniatura de bronce que data de hace unos 2.500 años. El descubrimiento ocurrió en el sitio tartésico conocido como Casas del Turuñuelo, un lugar ya famoso por sus estructuras monumentales.
Este pequeño vehículo ceremonial se encontró en un edificio imponente del yacimiento. Según los especialistas, probablemente servía para sostener brasas, incienso o resinas aromáticas durante rituales. Su diseño combina elementos de bronce unidos con herrajes de hierro, incluyendo un eje central también de hierro.
Las decoraciones en el marco evocan cuerdas retorcidas y muestran figuras mitológicas. Entre ellas destacan dos grifos y la representación de Achelous, el dios griego de los ríos, caracterizado por cuernos de toro y una lengua prominente. Además, el carro está sostenido por dos figuras que remiten a Atlas, el titán condenado a sostener el cielo eternamente.
Contexto del sitio y hallazgos previos
En la misma zona donde aparecieron las piezas del carro, los investigadores ya habían desenterrado un altar con forma de piel de toro. Esta combinación sugiere que el lugar tenía un fuerte componente ritual, vinculado a prácticas ceremoniales de la cultura tartésica.










